Durango- La tarde-noche del pasado domingo 6 de julio, una celebración escolar en la localidad de Rancho San Diego, municipio de Tamazula, Durango, encendió la polémica al registrar la presencia de hombres armados y consumo de alcohol dentro de una escuela primaria.
El evento se llevó a cabo en las instalaciones de la escuela Lic. Benito Juárez para reconocer a los alumnos con mejores promedios y festejar su graduación. Lo que debía ser una ceremonia solemne, que incluyó discursos emotivos de agradecimiento, cantos y un vals interpretado por los menores, derivó en escenas poco comunes para un recinto educativo: adultos bailando al ritmo de “El Tao Tao” y “La Canelera”, bebidas alcohólicas en mano y el visible porte de pistolas en las cinturas de algunos asistentes, quienes fueron identificados como “padrinos” o sus representantes.
#Vídeo Hombres armados irrumpen en graduación escolar en Durango y bailan con alumnas; crece preocupación por falta de estrategia de seguridad pic.twitter.com/5KwSBMfcu9
— MVR Noticias (@MVRNoticias) July 8, 2025
En imágenes captadas por asistentes, se aprecia a varios hombres con fundas de armas y mangos de pistolas mientras circulan libremente entre padres de familia, maestros y estudiantes. Hasta ahora, ni autoridades educativas ni de seguridad a nivel municipal, estatal o federal se han pronunciado sobre la legalidad de portar armas en un recinto escolar, la ingesta de alcohol dentro de una primaria o la falta de vigilancia que permitió el ingreso de personas armadas.
Tampoco se ha aclarado si los sujetos armados pertenecen a cuerpos de seguridad o si tenían autorización para portar armas en un espacio educativo. Pese a la tensión que genera la imagen de hombres armados entre niños, no se ha reportado ningún incidente violento relacionado con el suceso.
El caso ha encendido alertas en la comunidad, ya que revive la preocupación por la normalización de la violencia y la presencia de armas en contextos familiares y escolares, especialmente en estados del norte del país donde la inseguridad y el crimen organizado persisten como problemas estructurales.
Mientras la escuela permanece en silencio y sin emitir postura oficial, padres de familia y organizaciones civiles exigen a la Secretaría de Educación Pública (SEP) y a las autoridades de Durango esclarecer por qué se permitió la realización de un festejo con alcohol y personas armadas dentro de un plantel de nivel básico.









