Estados Unidos– En una sesión marcada por la polarización, la Cámara Baja de Estados Unidos aprobó este miércoles el masivo plan fiscal y de gasto impulsado por el Presidente Donald Trump, que incluye un fondo de 170 mil millones de dólares destinado a reforzar el control migratorio y fronterizo, así como la meta de ejecutar hasta un millón de deportaciones cada año.
Con 218 votos a favor —todos republicanos— y 214 en contra —principalmente demócratas—, la propuesta legislativa codifica los recortes de impuestos implementados durante la primera Presidencia de Trump y triplica el presupuesto de la Oficina de Inmigración y Control de Aduanas (ICE), que pasará de cerca de 9 mil 900 a casi 20 mil agentes y dispondrá de 29 mil millones de dólares para expandir centros de detención y redadas migratorias.
“Este proyecto creará la frontera más fuerte de la Tierra, la economía más fuerte de la Tierra, el Ejército más fuerte de la Tierra”, sostuvo Trump durante un mitin en Iowa, horas antes de la firma programada para el 4 de julio, Día de la Independencia, en la Casa Blanca.
Actualmente, la Administración Trump ejecuta unas 850 deportaciones diarias; con los recursos adicionales, ICE podría alcanzar las 3 mil deportaciones diarias, cumpliendo con la meta de la Casa Blanca.
El plan contempla, además, 46 mil millones de dólares para ampliar muros fronterizos con México, triplicando los 15 mil millones gastados en la primera administración para construir más de 700 kilómetros de barrera.
Otro punto polémico es la creación de un impuesto del 1% sobre remesas enviadas al extranjero mediante efectivo, giros postales o cheques de caja, aplicable a todos los ciudadanos estadounidenses y extranjeros. Se estima que esta medida recaudará 10 mil millones de dólares en una década, afectando principalmente a India, México y China, los tres principales países receptores de remesas.
El líder de la minoría demócrata en la Cámara, Hakeem Jeffries, calificó la aprobación como “una maquinaria de deportación en esteroides” y advirtió que sus efectos serán devastadores para millones de familias migrantes. Jeffries rompió récord con un discurso de más de ocho horas para denunciar los impactos de la ley.
El plan, aprobado también por el Senado, recibió críticas por los recortes a gastos en salud y subsidios a energías limpias. Según la organización Kaiser Family Foundation, alrededor de 17 millones de estadounidenses podrían perder su seguro médico por los recortes. Además, auditores independientes advierten que la medida incrementará el déficit público en 3.3 billones de dólares.









