México- Una operación conjunta entre autoridades federales, la Secretaría de Seguridad, la Fiscalía General de la República, la Defensa Nacional, Marina y la Guardia Nacional permitió desarticular este fin de semana una de las principales redes de robo de combustible en México, encabezada por Cirio Sergio Rebollo Mendoza, alias “Don Checo”, y Luis Miguel Ortega Maldonado, conocido como “Flako de Oro”.
El grupo criminal operaba tomas clandestinas de ductos de Pemex en Querétaro, Hidalgo, Estado de México y Ciudad de México. Vendía de manera ilegal gasolina y gas LP, con protección de autoridades y policías locales, según informó el Secretario de Seguridad, Omar García Harfuch. Entre los detenidos figura Israel Molina Núñez, alias “Mil Millones”, mando de la Dirección de Seguridad Pública municipal de Jilotepec, Estado de México. También cayó Diego Rebollo González, hijo de “Don Checo”, señalado como operador logístico y financiero del clan.

Durante los operativos, que incluyeron 12 cateos simultáneos en municipios como Ixtlahuaca, Polotitlán, Huehuetoca, Jilotepec y Tlalpan, las autoridades decomisaron 21 tractocamiones, 14 semirremolques, ocho camiones cisterna, un tanque estacionario de 27 metros, 48 vehículos —incluidos autos blindados y de lujo—, armas, joyas y pipas valuadas en 150 millones de pesos, además de 16 millones de pesos en efectivo.
Resultado de más de seis meses de trabajos de inteligencia e investigación, elementos del Gabinete de Seguridad @GabSeguridadMX @FGRMexico y @Pemex Logística, desmantelaron una de las principales redes criminales dedicadas al robo y comercialización ilícita de hidrocarburo en la… pic.twitter.com/asxtKA9bNb
— Omar H Garcia Harfuch (@OHarfuch) June 29, 2025
De acuerdo con García Harfuch, la banda perforaba ductos de Pemex, almacenaba el combustible en bodegas y lo distribuía en gasolineras establecidas mediante documentos falsos para justificar la compra-venta ilegal. Su principal zona de distribución era la autopista México-Querétaro, donde controlaban dos tomas clandestinas que operaban como gaseras en Polotitlán y Nopaltepec, Estado de México.

La red criminal mantenía vínculos con autoridades locales para facilitar sus operaciones, aunque hasta el momento ni Harfuch ni el Fiscal General Alejandro Gertz Manero detallaron cuántos funcionarios están implicados ni de qué niveles de gobierno. “La desarticulación de redes como esta no solo afecta sus capacidades operativas y financieras, sino que reafirma el compromiso de este Gobierno contra la impunidad”, afirmó Harfuch.
El caso se suma a la intercepción, en marzo pasado, de un buque en un puerto de Tamaulipas, que transportaba 10 millones de litros de combustible importado ilegalmente. Según estimaciones de expertos, el huachicol representa un quebranto anual para el Estado mexicano de aproximadamente 177 mil millones de pesos.









