México- La violencia homicida contra menores de edad sigue marcando cifras alarmantes en México. De enero a mayo de 2025, 314 niñas, niños y adolescentes han sido asesinados en el país, un promedio de dos víctimas diarias, según datos oficiales de la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana (SSPyC). La mayoría de los crímenes se cometieron con armas de fuego, reflejando la persistencia de la inseguridad en comunidades enteras, a pesar de la estrategia de seguridad impulsada durante la llamada Cuarta Transformación.
Guanajuato encabeza la lista con 63 homicidios dolosos de menores, dos más que en el mismo periodo de 2024. Sinaloa, por su parte, pasó de registrar un caso entre enero y mayo del año pasado a 22 en 2025, mientras que Guerrero reportó un aumento del 57 % en asesinatos de menores, al pasar de 14 a 22 víctimas. Otros estados con cifras preocupantes son Michoacán (25 casos), Baja California (18), Jalisco, Ciudad de México y Chihuahua (14 cada uno) y Sonora (13).
Estos números cobran rostro en tragedias recientes. El 24 de junio, un tiroteo interrumpió una fiesta patronal en San Juan Barrio Nuevo, Irapuato, Guanajuato, dejando 12 muertos, incluidos niños. La Presidenta Claudia Sheinbaum lamentó la masacre, aunque señaló que se trató de un “enfrentamiento armado”. Autoridades locales, sin embargo, rechazaron esta versión y aseguraron que fue un ataque directo de un grupo armado contra los asistentes, quienes disfrutaban música de banda antes de ser emboscados, hecho que quedó registrado en una transmisión en vivo en Facebook.
Una semana antes, en Zitácuaro, Michoacán, un niño de 5 años murió atrapado en un fuego cruzado entre grupos armados que desataron balaceras, narcobloqueos y quema de vehículos. El alcalde local, Juan Antonio Ixtláhuac, admitió que la delincuencia organizada ha rebasado a las autoridades municipales y pidió apoyo de fuerzas estatales y federales.
El pasado mayo, Sinaloa también fue escenario de horror: Alexa, de 7 años, y Leidy, de 11, perdieron la vida durante un supuesto fuego cruzado entre el Ejército y presuntos criminales en Badiraguato. La comunidad educativa en Culiacán respondió con marchas y globos blancos exigiendo paz y justicia.
Estos hechos reabren la discusión sobre la efectividad de la política de “abrazos y no balazos” y las estrategias de seguridad implementadas desde el sexenio de Andrés Manuel López Obrador, ahora bajo la continuidad del Gobierno de Claudia Sheinbaum. Mientras tanto, cada semana la lista de víctimas menores de edad sigue creciendo en varias regiones del país.









