México- El fútbol profesional está cerca de regresar al puerto jarocho con la incorporación de los Piratas de Veracruz a la Liga de Expansión MX, luego de que se aprobara el cambio de plaza que dejará el Celaya para la temporada 2026-2027.
De acuerdo con reportes recientes, el nuevo equipo tendrá como sede el emblemático Estadio Luis Pirata Fuente, inmueble que durante años fue casa de los Tiburones Rojos del Veracruz, cuya desafiliación marcó el fin del fútbol profesional en la entidad.
La Federación Mexicana de Fútbol avaló la operación tras revisar los requisitos correspondientes, autorizando el traspaso de la franquicia. El secretario general del organismo, Iñigo Riestra, notificó formalmente a los nuevos responsables del club: el propietario José Carlos Vives Gómez y el presidente René Vives Gómez, quienes encabezarán la construcción del proyecto deportivo y administrativo.
El proceso de sustitución de la franquicia inició hace aproximadamente un año, con el objetivo de devolver el fútbol profesional a Veracruz bajo una nueva estructura. Aunque la presentación oficial del equipo aún no tiene fecha definida, se prevé que el anuncio se realice en la próxima Asamblea de Dueños de la Liga de Expansión MX.
Cabe recordar que los Tiburones Rojos fueron desafiliados en 2019 debido a problemas financieros y legales relacionados con su entonces propietario, Fidel Kuri, lo que derivó en deudas con jugadores y cuerpo técnico. Desde entonces, diversos intentos por reactivar el fútbol en la entidad no lograron concretarse.
Ahora, con los Piratas de Veracruz, se busca iniciar una nueva etapa enfocada en la estabilidad institucional y el desarrollo deportivo. La directiva ya trabaja en la conformación del plantel y la estructura operativa con miras al torneo Apertura 2026.
Entre los objetivos del proyecto destacan consolidarse en la Liga de Expansión MX y eventualmente buscar el ascenso al máximo circuito, en un contexto donde se analiza la posible reactivación del sistema de ascenso y descenso en el fútbol mexicano tras la próxima Copa del Mundo.
El regreso del balompié profesional al puerto representa una nueva oportunidad para que la afición veracruzana recupere la pasión por su equipo, tras seis años de ausencia en el escenario nacional.









