Guanajuato— La agencia S&P Global Ratings reafirmó las calificaciones crediticias de Guanajuato en escala global con ‘BBB’ y en escala nacional con ‘mxAAA’, ambas con perspectiva estable, lo que consolida al estado como una de las entidades federativas con mejor perfil financiero en el país.
De acuerdo con el informe más reciente, esta decisión refleja la expectativa de continuidad en la administración prudente de las finanzas públicas, así como sólidos resultados operativos y déficits manejables tras los gastos de inversión. S&P subraya que el gobierno estatal ha demostrado resiliencia fiscal y disciplina financiera, incluso frente a contextos económicos adversos.
Puntos clave de la evaluación
Entre los aspectos que respaldan la sólida calificación, la agencia destaca:
- Administración financiera prudente y efectiva: Se prevé que el estado mantenga políticas fiscales responsables y una liquidez robusta, incluso ante posibles presiones derivadas del comercio internacional.
- Sólido desempeño presupuestal: Las proyecciones señalan elevados superávits operativos y déficits controlados después del gasto en inversión pública.
- Baja deuda y liquidez fuerte: Guanajuato mantiene un bajo nivel de endeudamiento, con vencimientos a largo plazo y reservas suficientes para enfrentar presiones fiscales.
- Sistema de pensiones sostenible: El estado cuenta con reservas autosuficientes hasta 2060 y una viabilidad proyectada hasta 2095, según el reporte.
- Transparencia y economía activa: S&P destaca el compromiso con la diversificación económica, el fortalecimiento de clústeres industriales y un enfoque en transparencia y eficiencia fiscal, lo que coloca a la administración financiera de Guanajuato por encima del promedio nacional.
- Resiliencia ante riesgos económicos: A pesar de la concentración en manufactura y exportaciones, el estado ha triplicado su recaudación fiscal desde 2016 y sus ingresos propios ya representan el 16% de sus ingresos operativos totales, por encima de la media nacional.
Con esta evaluación, Guanajuato concluye el ciclo de revisión por parte de las tres principales agencias calificadoras internacionales, ratificando su posición de liderazgo en el manejo responsable de sus finanzas públicas.









