Ciudad de México– El Servicio Meteorológico Nacional (SMN) dio a conocer su pronóstico climático trimestral para noviembre, diciembre y enero, en el que advierte que varias regiones del país enfrentarán lluvias inferiores a los valores habituales, acompañadas de temperaturas más elevadas de lo normal.
De acuerdo con el informe elaborado por especialistas del SMN, y confirmado por los meteorólogos Carlos Zotelo y Cindy Fernández, el trimestre presenta mayores probabilidades de déficit de precipitación en el noreste, región pampeana y oeste de la Patagonia, mientras que el noroeste argentino podría registrar lluvias superiores a la media.
“Lo que dice el pronóstico climático trimestral es que en todo el noreste, la región pampeana y el oeste de Patagonia es más probable que el trimestre tenga precipitaciones inferiores a las normales”, explicó Fernández.
El documento, basado en modelos globales de simulación climática y análisis oceánico-atmosférico, indica que el escenario no representa todo el verano, sino únicamente el periodo noviembre-enero, durante el cual podrían presentarse eventos localizados intensos de lluvia, sobre todo al inicio del trimestre.
En la costa atlántica, el SMN proyecta que “lloverá menos de lo habitual para la época”, lo que podría reducir el hábitat de mosquitos y, con ello, disminuir el riesgo de propagación del dengue. No obstante, se anticipan días más calurosos de lo normal en los balnearios bonaerenses y la zona central del país.
Fernández precisó que el SMN asigna hasta un 50% de probabilidad de temperaturas superiores al promedio en regiones como Buenos Aires, Mesopotamia y el noreste argentino, mientras que solo el noroeste y el sur de la Patagonia mantendrían valores dentro de la media.
El organismo también destacó que, tras el descenso térmico de finales de octubre, se prevé una reactivación del patrón cálido para el cierre de 2024 y comienzo de 2025.
Influencia del ENOS: transición hacia La Niña
El SMN detalló que las actuales condiciones del fenómeno El Niño-Oscilación del Sur (ENOS) son neutras, pero el progresivo enfriamiento del Océano Pacífico ecuatorial podría marcar el inicio de una fase La Niña durante el verano austral.
De confirmarse este cambio, las lluvias tenderían a disminuir en la porción oriental del país, afectando especialmente al litoral, la región pampeana y la costa atlántica.
Aunque el pronóstico ofrece una visión de tendencias generales a gran escala, el organismo aclaró que no es posible anticipar con precisión fenómenos de corta duración, como tormentas, olas de calor o frentes fríos.
“Si el pronóstico estacional prevé mayores chances de precipitación inferior, no significa que no puedan presentarse eventos de lluvia, incluso algunos localmente intensos”, subrayó el informe.









