Redacción
México.- La presidenta Claudia Sheinbaum negó que hubiese represión a los asistentes a la marcha convocada por ‘Generación Z’ el pasado sábado 15 de noviembre y que derivó en hechos de violencia en la Ciudad de México, con un saldo de 20 civiles y 100 policías lesionados.
En su conferencia matutina de Palacio Nacional, aseguró que pidió a la fiscal de la Ciudad de México, Bertha Alcalde Luján, que investigue quiénes son los responsables de la violencia. “México no reprime a los jóvenes. Al revés: les damos becas, les damos escuelas, trabajo. Abrazamos a los jóvenes. Y si hay alguna legítima y justificada, pues hay que escuchar a los jóvenes. ¿Pero esta violencia? ¿De dónde vino? Pedí a la fiscal de la Ciudad de México que es muy importante que se investigue quiénes son estos grupos, ¿por qué esta violencia?, ¿están pagados?”, señaló.
La presidenta apuntó a un “grupo violento” que llegó a la principal plaza del país con “esmeriles, ganzúas, martillos, marros” para romper la soldadura de la valla instalada frente a Palacio Nacional.
“¿Cuál era su objetivo? Derribar la valla que pusimos, justamente, para evitar que hubiera confrontación entre estos gruposque han marchado en las últimas movilizaciones, pero que ahora tuvieron mayor preparación”, detalló.
Sheinbaum destacó que este grupo se enfrentó a la policía durante horas, y que su acción no tenía como objetivo llegar a Palacio Nacional, sino atacar a la policía capitalina.
Pidió “no caer en la provocación” e indicó que, aunque la marcha fue promovida como una movilización juvenil orgánica, hay indicios de financiamiento externo y político. “Se promovía esta idea de que eran jóvenes, de manera orgánica, convocándose a esta marcha llamada de la ‘Generación Z’. Pero aquí se mostró cómo, en realidad, pues había un impulso de cerca de 90,000,000 de pesospromoviendo esta movilización desde la oposición, por un lado, y también con el apoyo de un empresario. Muchas cuentas, incluso del extranjero, promovieron esta movilización”, señaló.
Sheinbaum afirmó que la mayoría de los participantes no se correspondían con la llamada ‘Generación Z’ y los relacionó con las marchas de la ‘Marea Rosa’ durante el proceso electoral de 2024.









