México- El dumping de calzado chino en México llegó a su fin con la resolución de la Secretaría de Economía (SE), que fijó cuotas compensatorias de entre 0.54 y 22.50 dólares por par de zapatos importados desde la República Popular China. La medida busca defender a la industria nacional, que durante el último año perdió más de 9 puntos de participación en el mercado interno debido al aumento masivo de importaciones a precios artificialmente bajos.
La resolución, publicada en el Diario Oficial de la Federación, establece que los pares que ingresen al país con un valor aduanero menor a 22.58 dólares —aproximadamente 423 pesos— deberán pagar la cuota correspondiente. Esta decisión se tomó tras una investigación iniciada en abril de 2024, que analizó productos como botas, sandalias, tenis deportivos y calzado casual, todos con corte sintético o textil.
La Secretaría de Economía impone cuotas compensatorias definitivas a las importaciones de calzado originarias de China
🔗https://t.co/XIhJQXLI67 pic.twitter.com/NPTjXcC6HH
— Economía México (@SE_mx) September 3, 2025
Los resultados de la investigación revelaron que entre octubre de 2022 y septiembre de 2023, las importaciones de calzado chino crecieron un 59 %, representando el 62.4 % del total de las compras externas del sector. Además, los precios de estos productos registraron una subvaloración creciente frente a los nacionales, pasando de un 5 % a un 14 %, lo que desplazó a los productores locales.
La SE enfatizó que estas prácticas afectaron de manera directa a la economía de la industria mexicana del calzado, especialmente a los fabricantes medianos y pequeños de estados como Guanajuato y Jalisco. La producción nacional, que antes representaba el 45.2 % del mercado, cayó al 35.9 % en el periodo investigado.
Con las cuotas compensatorias, que estarán vigentes por al menos 5 años, el gobierno busca restablecer la competencia justa, proteger empleos y garantizar que el consumidor no quede expuesto a prácticas desleales que vulneren a las empresas mexicanas. La medida, sin embargo, también abre el debate sobre sus efectos en los precios finales al consumidor y en la capacidad de las empresas locales para aprovechar el nuevo terreno competitivo.









