Guanajuato- Aunque durante 2025 se registró una disminución en los casos de picadura de alacrán en Guanajuato, este tipo de accidentes continúa representando un riesgo real y potencialmente letal en municipios como León y otras zonas del estado, advirtió la Secretaría de Salud.
De acuerdo con cifras oficiales, el año pasado se contabilizaron 58 mil 153 atenciones por piquete de alacrán, lo que representa una baja en comparación con los 60 mil 828 casos reportados en 2024. No obstante, las autoridades sanitarias subrayaron que el alacranismo sigue siendo uno de los problemas de salud más frecuentes, principalmente en regiones cálidas y rurales.
Además, durante 2025 se atendieron 402 casos por picadura de araña viuda negra, frente a 161 del año anterior; 37 casos por araña violinista, contra 35 en 2024; y 21 personas por piquete de víbora de cascabel, sin registros similares el año previo.
El secretario de Salud del estado, Gabriel Cortés Alcalá, explicó que las picaduras pueden provocar complicaciones graves si no se atienden de manera inmediata, sobre todo en niñas y niños, personas adultas mayores y pacientes con enfermedades crónicas. “En estos grupos, una picadura puede poner en riesgo la vida si no se recibe atención médica oportuna”, enfatizó.
La dependencia destacó que la prevención es clave para evitar tragedias. Entre las principales recomendaciones se encuentran mantener limpios los hogares, evitar la acumulación de escombros o leña, sellar grietas en paredes y pisos, colocar mallas en coladeras y ventanas, así como sacudir ropa, zapatos y cobijas antes de usarlos. También se aconseja separar las camas de las paredes, evitar que las sábanas toquen el piso y utilizar calzado cerrado durante la noche.
En caso de una picadura, las autoridades pidieron mantener la calma, lavar la zona con agua y jabón, mantener al paciente en reposo y acudir de inmediato a un centro de salud. No se recomienda succionar el veneno, realizar cortes ni aplicar remedios caseros, ya que estas acciones pueden empeorar la situación. Entre los síntomas más comunes se encuentran dolor intenso, hormigueo, enrojecimiento, sudoración, náuseas, dificultad para respirar o alteraciones en el ritmo cardíaco, ante los cuales se debe buscar atención médica inmediata.









