México- Pese a la caída en el costo de importación de combustibles y a la apreciación del peso frente al dólar, el precio de la gasolina en México apenas ha registrado una reducción marginal para los consumidores. En diciembre de 2025, Petróleos Mexicanos (Pemex) importó gasolina 16% más barata que un año antes; sin embargo, el precio de venta al público solo disminuyó 1.6%, de acuerdo con cifras de la propia empresa.
Las estadísticas más recientes indican que la gasolina regular o Magna, la de mayor consumo en el país, promedió en diciembre pasado 23.61 pesos por litro, apenas 38 centavos menos que los 23.99 pesos registrados en el mismo mes de 2024. En contraste, el costo de la gasolina importada se ubicó en 9.40 pesos por litro, una reducción de 1.80 pesos frente a los 11.20 pesos pagados un año antes.
La baja no se ha reflejado de manera significativa en los precios al consumidor, aun cuando desde febrero de 2025 el gobierno federal alcanzó un acuerdo con gasolineros para mitigar incrementos en la gasolina de bajo octanaje. Analistas de Banamex anticipan que en 2026 el gobierno evitará trasladar plenamente la caída de los precios internacionales, con el objetivo de no sacrificar la recaudación fiscal.
De acuerdo con su análisis, el escenario base es que el precio de la Magna se mantenga alrededor de los 24 pesos por litro, lo que permitiría al gobierno sostener ingresos por concepto del Impuesto Especial sobre Producción y Servicios (IEPS), cuyos recursos crecieron 6% real anual en 2025. En contraste, la inversión física del gobierno federal se redujo 28% en el mismo periodo.
El informe también revela que México mantiene uno de los precios de gasolina más altos a nivel internacional. Entre los 12 países con mayor consumo de petrolíferos, México se ubicó en enero como el segundo con el combustible más caro, solo por debajo de Alemania y por encima de Corea del Sur.
Para el consultor energético Marcial Díaz Ibarra, el diferencial de precios responde directamente a la política económica. Señaló que el consumidor absorbe los choques negativos del mercado, pero no se beneficia de los ciclos favorables, lo que genera un sistema asimétrico en la fijación de precios.
Actualmente, 41% de las gasolinas que se consumen en el país son importadas, mientras que el resto se produce en el Sistema Nacional de Refinación, donde el costo de elaboración también registró una caída anual de 2.6% en diciembre. No obstante, expertos coinciden en que la prioridad del gobierno ha sido reducir la volatilidad de corto plazo y optimizar los ingresos fiscales.
A este panorama se suma la situación financiera de Pemex, que continúa siendo compleja. La empresa reportó pérdidas por 45 mil millones de pesos entre enero y septiembre de 2025 y mantiene pasivos totales cercanos a los 130 mil millones de dólares, consolidándose como la petrolera más endeudada del mundo, pese a los apoyos del gobierno federal.









