Michoacán- La violencia golpea de nuevo a los establecimientos nocturnos del tramo carretero Morelia–Cuitzeo, donde la mañana de este miércoles se registró el quinto ataque en menos de cuatro meses. Un hombre identificado como Israel N fue asesinado a balazos y una adolescente de 17 años, Luz N, resultó herida en una cafetería conocida como Las Dianas, ubicada en la colonia Francisco Villa, municipio de Tarímbaro.
De acuerdo con los reportes, varios sujetos armados abrieron fuego contra las víctimas en las inmediaciones de una tienda Oxxo. Minutos después fueron trasladados a un hospital de Morelia, donde se confirmó la muerte de Israel N, mientras que la joven permanece estable.
Una cadena de violencia en las “Cachimbas”
Este hecho no es aislado. Desde mayo, las llamadas “Cachimbas” —cafeterías nocturnas frecuentadas por transportistas en carretera— han sido escenario de ataques armados que han dejado un saldo mortal:
- 28 de mayo: asesinada Blanca Estela N en la cafetería Lupita, en el barrio de La Cruz. Tras el hecho, dos extranjeros (colombiano y venezolano) fueron detenidos.
- 22 de agosto: Nayeli A, de 35 años, fue ejecutada en la cafetería Lety, en Cuto del Porvenir.
- 28 de agosto: Verónica Janeth N, de 34 años, resultó lesionada en la cafetería Marcela, también en Cuto del Porvenir.
- 4 de septiembre: una mujer sin identificar fue asesinada en la cafetería Atenea, en San José de la Trinidad.
Con el ataque más reciente en Las Dianas, la estadística de este año ya suma tres mujeres asesinadas, un hombre ejecutado y dos mujeres heridas.
Bajo la lupa: ¿extorsión y crimen organizado?
Autoridades de seguridad estatal investigan si estos establecimientos, muchos de ellos instalados en construcciones improvisadas que también funcionan como vivienda, estarían siendo utilizados para actividades ilícitas o como blanco de extorsiones por parte del crimen organizado.
Las denominadas Cachimbas son paraderos habituales para choferes de tráiler y transporte pesado, quienes acuden de madrugada a cenar o descansar, lo que los convierte en puntos estratégicos y vulnerables.
La violencia en la zona preocupa tanto a los habitantes como a transportistas que circulan por esta importante vía, quienes piden garantías de seguridad para evitar que la carretera Morelia–Cuitzeo se convierta en un corredor de riesgo.









