Estados Unidos- Estados Unidos vivió ayer una jornada histórica de movilización social. Bajo el lema “No Kings” —No hay reyes—, millones de personas salieron a las calles en más de 2 mil 700 protestas organizadas a lo largo del país y en ciudades de Europa, denunciando lo que consideran derivas autoritarias del presidente Donald Trump.
Las marchas, que tuvieron como epicentro Times Square, Boston Common y Grant Park, también cruzaron fronteras con concentraciones frente a la Embajada de Estados Unidos en Londres, así como en Madrid y Barcelona.
Fue la tercera movilización masiva desde el regreso de Trump a la Casa Blanca y ocurrió en medio de un cierre gubernamental que mantiene paralizados programas y servicios federales, aumentando la tensión política nacional.+
Thank you to the millions of Americans who turned out in small communities and big cities all over this country to say loudly and boldly:
No more kings.
In America, We the People will rule. pic.twitter.com/L6OPUx99yd
— Bernie Sanders (@BernieSanders) October 18, 2025
“No tenemos reyes”: el grito que unió a diferentes causas
“El Presidente cree que su poder es absoluto. Pero en Estados Unidos no tenemos reyes y no cederemos ante el caos, la corrupción y la crueldad”, señala el movimiento No Kings, conformado por más de 300 organizaciones de corte progresista y cívico.
Las pancartas reflejaron el tono de la protesta:
- “Las reinas dicen no a los reyes”
- “Protestamos porque amamos a Estados Unidos y queremos recuperarlo”
Stephanie, trabajadora hospitalaria de 36 años en Queens, lo resumió con frustración y esperanza:
“Este Presidente es una vergüenza y espero que hoy haya millones en las calles”.
WOW! Protesters created a HUGE human sign on San Francisco’s Ocean Beach reading “No Kings YES on 50” to support California’s Prop 50 and stand up against Donald Trump’s fascist regime pic.twitter.com/NbUnQk6ZZB
— Marco Foster (@MarcoFoster_) October 18, 2025
Trump responde: “No soy un rey”, pero refuerza despliegues militares
Las protestas fueron convocadas tras el despliegue de tropas en Los Ángeles, una orden presidencial que sus críticos consideran un acto de fuerza propio de un dictador.
Trump respondió en Fox News:
“Dicen que me refiero a mí como un rey. No soy un rey”.
Sin embargo, sus opositores consideran que sus acciones dicen lo contrario. En junio, el mandatario prometió utilizar una “fuerza muy grande” si alguien intentaba interrumpir el desfile militar en Washington DC, y desde entonces ha ampliado el despliegue de militares en ciudades clave.
La grieta política se profundiza
Mientras el presidente de la Cámara de Representantes, Mike Johnson, tachó las marchas de “odio a Estados Unidos” y acusó a los manifestantes de ser “marxistas y anarquistas”, el congresista demócrata Glenn Ivey defendió el movimiento:
“Esto no es odio. Es una respuesta a quienes están destruyendo el Estado de derecho y socavando la democracia”.









