Redacción
Argentina.- Un caso de presunta violación y abuso sexual ha generado una fuerte conmoción e indignación en Argentina, luego de que Mariel, madre de un niño de 8 años identificado como Maxi, denunciara a su mejor amiga, Pamela, por haber agredido sexualmente al menor.
Lo aberrante del caso radica en que la denunciada era la persona de confianza de la familia, pues se encargaba de cuidar al niño con frecuencia.
Mariel y Pamela mantenían una amistad de más de 20 años y convivían con sus hijos casi a diario. La madre confió en su amiga para que cuidara a Maxi en su casa debido a sus horarios de trabajo, una dinámica que llevaban a cabo desde hacía años.
Tras presentar la denuncia formal, Mariel recurrió a los medios de comunicación para solicitar celeridad a las autoridades ante el grave daño físico, sexual y emocional que la presunta agresora habría infligido a su hijo.
En un testimonio desgarrador ofrecido al programa de televisión “12 a 14”, Mariel relató el momento en que descubrió lo sucedido. Hace unos días, al llegar a su casa, encontró a Maxi en compañía de Pamela y el hijo de esta. La madre notó inmediatamente que su hijo estaba “colorado, muy transpirado”, con los pantalones al revés y visiblemente “desconcertado y fuera de sí”.
Ante la extraña conducta del menor, Mariel lo revisó y detectó una sustancia blanca en el pene de Maxi. Inicialmente, el niño le dio una excusa vaga, pero la insistencia de la madre ante la situación anómala provocó que el menor finalmente revelara el abuso.
Según el testimonio de Mariel, Maxi le contó el calvario que vivió: “Mi hijo me dijo ‘ella se sacó el pantalón y me cabalgó arriba'”, indicando que Pamela lo había recostado en la cama para abusar de él.
La madre confrontó a su amiga, quien presuntamente “me negó todo y se reía”, mostrando una total indiferencia ante la acusación. El caso ha sido presentado ante las autoridades correspondientes y la sociedad argentina exige justicia rápida ante este quiebre de confianza y el daño irreparable a un menor.









