Redacción
México.- El menor guanajuatense que resultó afectado en la explosión de una pipa registrada en Iztapalapa fue trasladado a Galveston, Texas, donde recibe atención especializada en el Hospital Shriners para Niños. Su estado de salud continúa reportándose como grave, al igual que el de su madre, Janet, quien permanece internada en la Ciudad de México.
El secretario de Salud de Guanajuato, Gabriel Alfredo Cortés Alcalá, informó que la evolución del menor dependerá de los procedimientos médicos que se realicen en sus extremidades, las cuales presentan lesiones de gravedad. “Las cirugías por quemaduras incluyen injertos de piel, aseos quirúrgicos y seguimiento de la evolución. Un paciente con quemaduras de entre 50 y 60% del cuerpo puede permanecer hospitalizado de 3 a 4 meses”, explicó.
Respecto al tiempo estimado de recuperación tanto de la madre como del niño, Cortés Alcalá señaló que no se pueden dar fechas precisas, ya que los pronósticos están a cargo de los especialistas estadounidenses y del equipo médico en la Ciudad de México.
Las autoridades estatales han mantenido comunicación constante con los familiares y con el personal médico que atiende a las víctimas, a fin de dar seguimiento al estado de salud de ambos.









