Ciudad de México– Más de 80% de los cuerpos de agua lóticos del país, es decir, ríos y arroyos, presentan niveles de contaminación media o alta provocados por bacterias fecales y residuos tóxicos industriales, según el último Monitoreo de Calidad del Agua de Cuerpos Lóticos 2023 del Sistema Nacional de Información del Agua (SNIA), dependiente de la Comisión Nacional del Agua (Conagua).
De los 2 mil 498 sitios analizados entre 2012 y 2023, 986 se encuentran en semáforo rojo, lo que indica alta contaminación, y 1,018 en semáforo amarillo, considerados de riesgo medio. Solo 494 cuerpos de agua mantienen condiciones óptimas.
Los datos obtenidos por EL UNIVERSAL confirman que los 32 estados del país tienen al menos un cuerpo de agua contaminado; sin embargo, diez entidades concentran más del 70% de la contaminación, principalmente por descargas industriales, urbanas y agropecuarias.
Veracruz encabeza la lista con 220 cuerpos de agua en semáforo rojo y amarillo, seguido por Guanajuato, con 139, y Jalisco, con 118. En cuarto y quinto lugar se ubican Puebla y Michoacán, con 112 y 98, respectivamente.
Las tres primeras entidades —Veracruz, Guanajuato y Jalisco— comparten un mismo patrón de contaminación: ríos que funcionan como drenajes abiertos, donde confluyen desechos domésticos, agrícolas e industriales. Esta mezcla genera altos niveles de coliformes fecales, pérdida de oxígeno disuelto y presencia de compuestos tóxicos.
En Veracruz, los municipios de Poza Rica, Coatzacoalcos, Córdoba, Tuxpan y Veracruz puerto presentan altos niveles de contaminación bacteriológica en ríos como el Cazones, Blanco y Tuxpan, afectados también por residuos de ingenios azucareros.
Guanajuato destaca por tener la mayor proporción de cuerpos de agua con contaminación severa, con 134 en semáforo rojo. Los municipios más afectados son León, Irapuato, Salamanca, Celaya y Silao, donde los ríos Lerma, Turbio y Temascatío presentan altas concentraciones de materia orgánica, bacterias fecales y toxicidad química derivada de curtidurías y descargas urbanas sin tratamiento.
En Jalisco, los ríos Santiago, Zula y Ayuquila acumulan buena parte de los 118 sitios contaminados. En municipios como El Salto, Guadalajara, Ocotlán y Poncitlán, se han detectado niveles críticos de E. coli y coliformes fecales. El río Santiago, particularmente en El Salto, continúa entre los más contaminados del país.
El reporte también identifica al río Turbio, en Abasolo, Guanajuato, como el cuerpo de agua más contaminado del país, con 13 sitios en semáforo rojo, seguido del río San Juan, en Querétaro, y del río Atoyac, en Puebla.
La contaminación microbiológica y por materia orgánica es el tipo más frecuente, según el SNIA, y tiene su origen en descargas urbanas sin tratamiento adecuado y sistemas de saneamiento deficientes, lo que compromete no solo el equilibrio ambiental, sino también la salud pública.









