México- Esa fue la frase que provocó una nueva sacudida dentro de Morena. Andrés Manuel López Beltrán, Secretario de Organización del partido, reapareció tras dos semanas de ausencia para defender su polémico viaje al país asiático, en el que —según sus propias palabras— gastó 7 mil 500 pesos diarios. El hijo del expresidente Andrés Manuel López Obrador admitió el viaje en un tono reprochante, negando las versiones de que se trasladó en aviones militares o que se hospedó en un hotel de 50 mil pesos la noche.
“Con mis propios recursos decidí salir de vacaciones a Japón luego de extenuantes jornadas de trabajo”, dijo López Beltrán, asegurando que solicitó el permiso correspondiente a la presidenta del partido, Luisa María Alcalde. El morenista explicó que viajó en líneas comerciales y se hospedó en hoteles de costo “moderado”, y acusó a sus adversarios de espiar su descanso con fines políticos.
“Mis adversarios y los hipócritas conservadores mandaron espías para emprender una campaña de linchamiento político impregnada de odio, clasismo y calumnias”, lanzó el también hijo del exmandatario, quien insistió en que siempre ha vivido con los principios de humildad y austeridad que aprendió “desde niño”.
Mientras tanto, la presidenta Claudia Sheinbaum envió un mensaje claro a su partido: congruencia y moderación. “No puede haber Gobierno rico con pueblo pobre”, recordó la mandataria, subrayando que los cargos públicos implican responsabilidad y un comportamiento acorde a los principios de la Cuarta Transformación.









