Juventino Rosas- El Colectivo Luz y Justicia en Guanajuato confirmó la recuperación de 25 cuerpos y restos óseos que fueron arrojados al interior de tubos de pozos profundos, una modalidad criminal que, de acuerdo con los colectivos de búsqueda, estaría sustituyendo a las fosas clandestinas tradicionales para la desaparición de personas.
Concepción Sierra, integrante del colectivo, explicó que los responsables utilizan infraestructura hidráulica para ocultar los cuerpos y borrar las huellas de violencia. “Los avientan en el tubo y están a muchos metros. Es un trabajo enorme poderlos sacar”, señaló.
De acuerdo con la información proporcionada, es la primera vez que se documenta en Guanajuato un hallazgo de esta magnitud bajo esta modalidad. Los restos fueron localizados en la comunidad de Franco Tavera, en el municipio de Juventino Rosas, dentro de tubos de pozos que alcanzan profundidades de hasta 180 metros.
Las labores de recuperación estuvieron a cargo de la Comisión de Búsqueda, que utilizó arpones, cuerdas y herramientas especializadas para enganchar los restos desde el fondo de los tubos. Posteriormente, los cuerpos fueron trasladados al Servicio Médico Forense para los estudios correspondientes.
El sitio del hallazgo se ubica en un camino rural conocido como La Freseada, una zona considerada punto crítico de operación del Cártel de Santa Rosa de Lima, debido a su cercanía con el municipio de Villagrán, identificado como su principal bastión. En el lugar se localizaron dos pozos principales rodeados de escombros, llantas y cables, además de un fuerte olor a descomposición.
Autoridades estatales informaron que peritos de la Fiscalía General del Estado de Guanajuato continúan con las excavaciones y trabajos forenses en la zona, los cuales iniciaron el pasado 29 de enero.









