Redacción
Estados Unidos.- Desde que el presidente Donald Trump puso a la Policía bajo control federal y activó a la Guardia Nacional como parte de su campañacontra el crimen, los habitantes de Washington usan carteles, pegatinas y grafitis para demostrar un rechazo creciente a esa operación.
“En un momento tan duro para nuestra ciudad, es casi reconfortante que todavía se vea el verdadero espíritu del Distrito (de Columbia). Son estos pequeños actos de rebeldía los que dicen mucho”, dice a EFE Trina, una maestra jubilada.
Basta un mínimo de atención a paredes, escaleras mecánicas, postes y señales de tráfico para notar los coloridos mensajes, que van desde un contundente FDT (siglas en inglés de ‘Que le jodan a Donald Trump’) y un “Liberen a DC” desplegado en un balcón, hasta un cartel al estilo Baksy en homenaje al “Chico de los Sándwiches” que se encaró con patrullas federales pan en mano.
El póster, que puede verse en barrios populares como Noma, Adams Morgan y Dupont Circle, juega con el emblemático “Lanzador de flores” del artista callejero, aunque en este caso el ‘proyectil‘ es un bocadillo.
La obra refleja la resistencia de la capital a través de Sean Charles Dunn, un exfuncionario del Departamento de Justicia de 37 años, que enfrenta un delito grave por encarar a agentes fronterizos -que han incrementado el número de arrestos en Washington al compás de la militarización de la ciudad ordenada por Trump- al grito de “fascistas”.
Dunn fue captado en un vídeo ahora viral mientras lanzaba un sándwich que rebotó en el pecho de uno de los efectivos, ganándose la ira de la Administración y el elogio de gran parte de la capital estadounidense.
El Distrito de Columbia entrará el lunes en su segunda semana desde que el presidente Donald Trump tomó el control de la Policía Metropolitana, desplegó cientos de agentes federales y activó unos 800 efectivos de la Guardia Nacional, citando una cláusula de la Ley de Autonomía que rige el autogobierno de Washington desde 1973.









