Irapuato- El Gobierno de Irapuato firmó un convenio de coordinación con el Ejecutivo Federal, a través de la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales y la Comisión Nacional del Agua, con el objetivo de fortalecer la custodia, conservación y mantenimiento de la zona federal del Río Silao.
Con este acuerdo, la Junta de Agua Potable, Drenaje, Alcantarillado y Saneamiento del Municipio de Irapuato (JAPAMI) podrá participar activamente en las labores de resguardo del afluente, abarcando una superficie de más de 81 mil metros cuadrados. La firma marca un precedente, ya que Irapuato se convierte en el primer municipio fuera de Jalisco en adoptar el modelo de gobernanza compartida de zonas federales, el cual ha demostrado resultados positivos en la gestión del agua.
Durante el acto, la presidenta municipal Lorena Alfaro García destacó que este convenio representa un avance significativo en el compromiso ambiental de su administración, así como un paso clave hacia un desarrollo urbano sustentable. Señaló que este esfuerzo también permitirá impulsar la primera etapa del Parque Lineal contemplado en el Plan Maestro del Sistema de Parques, con el objetivo de mejorar la calidad de vida de la población y fortalecer la relación con el entorno natural.
Por su parte, el director general del Organismo de Cuenca Lerma Santiago Pacífico de CONAGUA subrayó que este modelo, originado en Jalisco, comienza a consolidarse como una política pública de alcance nacional, al promover la coordinación efectiva entre los tres órdenes de gobierno en la gestión del agua y el ordenamiento territorial.
El convenio busca atender problemáticas como la invasión de zonas federales, la prevención de riesgos por inundaciones y la recuperación ambiental de ríos y arroyos. Además, contempla acciones integrales como el fortalecimiento de capacidades municipales, el saneamiento financiero de organismos operadores y la alineación de inversiones en infraestructura hidráulica.
Asimismo, esta estrategia se encuentra alineada con el Acuerdo Nacional por el Derecho Humano al Agua y la Sustentabilidad, impulsando un cambio en la forma de gobernar los recursos hídricos en el país, pasando de esfuerzos aislados a una coordinación institucional más efectiva.
Finalmente, se destacó que este modelo no solo fortalece la capacidad de gestión gubernamental, sino que también fomenta la participación ciudadana en el cuidado del medio ambiente, elemento clave para garantizar resultados sostenibles a largo plazo.









