Francia— El Tribunal Penal de París condenó a seis meses de prisión al influencer de TikTok Ilan M., de 27 años, conocido en redes como Amine Mojito, luego de protagonizar una serie de videos en los que fingía inyectar a personas al azar en las calles.
La sentencia, emitida el viernes 3 de octubre, lo responsabiliza del delito de “violencia con arma que no resultó en incapacidad laboral”, tras causar terror entre los ciudadanos franceses.
El fiscal había solicitado 15 meses de prisión, pero la pena fue reducida. La abogada del acusado, Marie Claret de Fleurieu, consideró que la decisión judicial refleja una reacción ante la polémica mediática, más que un castigo ejemplar.
La “broma” que alimentó el miedo en Francia
Los hechos ocurrieron en junio, cuando Ilan M. grabó varios videos para TikTok bajo el seudónimo “Mojito, el pinchador loco”. Con el rostro cubierto por una máscara, se acercaba sigilosamente a desconocidos empuñando una jeringa con agua y la tapa puesta, fingiendo un pinchazo.
Las reacciones fueron de puro terror: personas corriendo, gritando o cayendo al suelo al creer que estaban siendo atacadas. Aunque sus videos eran montajes, el contenido se volvió viral, atrayendo a más de 100 mil seguidores.
El problema se agravó porque estas grabaciones ocurrieron en medio de una psicosis nacional: desde 2022 se han reportado decenas de casos reales de personas pinchadas con agujas en discotecas, bares y eventos masivos en Francia. Escenarios similares también se han documentado en México.
Uno de los videos de Ilan fue publicado justo antes de la Noche de la Música, celebración durante la cual 145 personas denunciaron haber sido atacadas con jeringas.
“Pensé en mí, no en los demás”: las disculpas del influencer
Durante su audiencia, el joven afirmó que desconocía el contexto social y minimizó el impacto de sus actos:
“Tuve la pésima idea de hacer estas bromas imitando lo que veía en internet, en España y Portugal. No pensé que pudiera hacer daño a nadie. Fue mi error; no pensé en los demás, pensé en mí mismo”, declaró ante el tribunal.
Admitió que estaba “en su propio mundo” y aseguró no saber nada sobre el miedo colectivo por los ataques con agujas.
Multa, prisión y prohibición de portar armas
Además de los seis meses de cárcel, la corte le impuso:
- Una multa de 1,500 euros (más de 30 mil pesos mexicanos).
- Prohibición de portar armas durante tres años.
La defensa pedía clemencia tras sus casi dos meses en prisión preventiva y aislamiento, pero el tribunal envió un mensaje contundente: el contenido viral no justifica el terror público.









