Guanajuato- La Secretaría de Derechos Humanos llevó al ámbito de la iniciativa privada el tema “Inclusión como Competencia Organizacional en el Contexto de la Sostenibilidad”, con el objetivo de generar conciencia sobre la participación de todas las personas en la economía y su impacto directo en el desarrollo social y económico del país.
El subsecretario para la Inclusión de Personas con Discapacidad, Carlos Daigoro Fonce Segura, encabezó un taller dirigido a un importante grupo comercial con presencia en la entidad y a nivel nacional, en el que se abordaron aspectos clave de inclusión laboral y accesibilidad en el diseño arquitectónico.
Durante las actividades, el funcionario subrayó la necesidad de comprender la discapacidad como parte de la diversidad humana, estrechamente vinculada con el envejecimiento poblacional, los cambios demográficos y los retos actuales de la sostenibilidad social y económica.
Daigoro Fonce Segura enfatizó que la inclusión no debe concebirse como una acción asistencial ni como una política secundaria, sino como una competencia organizacional estratégica, equiparable a la gestión financiera, la logística o la innovación, con efectos directos y medibles en la competitividad empresarial.
“Las empresas que comprenden la inclusión como una capacidad organizacional no solo son más justas, sino más rentables, adaptables y relevantes en el largo plazo”, afirmó.
En el taller se destacó que diversos estudios internacionales confirman que la inclusión genera retornos positivos y ventajas competitivas para las organizaciones. En contraste, la exclusión laboral de las personas con discapacidad representa un costo estimado de entre 3 y 7 por ciento del Producto Interno Bruto (PIB) para los países, de acuerdo con análisis de la Organización Mundial de la Salud (OMS) y la Organización Internacional del Trabajo (OIT).
Asimismo, durante el módulo de accesibilidad en diseño arquitectónico, se señaló que la discapacidad surge, en gran medida, de la interacción con entornos y sistemas no diseñados bajo una perspectiva universal. Al eliminar barreras físicas, comunicacionales y organizacionales, se libera talento, se incrementa la productividad y se amplía la capacidad de consumo.
La inclusión, añadieron, impulsa la innovación al integrar perspectivas diversas en el diseño de productos y servicios; amplía la base de talento al reducir la escasez de perfiles especializados; y mejora la experiencia de mercado, beneficiando no solo a las personas con discapacidad, sino a la población en general.
De acuerdo con el Banco Mundial y la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE), una mayor inclusión laboral fortalece la base fiscal, mejora la estabilidad económica local y eleva el perfil de inversión y el acceso a capital.
“Diseñar para la diversidad no compite con la eficiencia; la mejora. La inclusión es una inversión estratégica para el presente y el futuro de las empresas”, concluyó el subsecretario.









