Celaya– La automotriz japonesa Honda suspendió la producción en su planta de Celaya, debido a la escasez global de semiconductores causada por las recientes tensiones comerciales entre China y Países Bajos.
De acuerdo con la compañía, la interrupción se registró el pasado martes, afectando la fabricación del SUV compacto HR-V, uno de los modelos más producidos en México. Aunque no se ha definido la fecha de reanudación, la empresa aseguró que trabaja para restablecer las operaciones lo antes posible.
La crisis de chips ha comenzado a impactar también las plantas de Honda en Estados Unidos y Canadá, donde se realizan ajustes en las líneas de ensamblaje para mitigar las afectaciones.
El origen del problema se relaciona con la decisión del gobierno de Países Bajos de restringir la exportación de productos de la tecnológica Nexperia hacia China, lo que llevó a este último país a suspender el envío de semiconductores utilizados por la industria automotriz a nivel global.
Según el diario japonés Nikkei, Honda está realizando “todo lo posible” para reducir las consecuencias de esta crisis en su cadena de suministro.
La situación de la planta de Celaya ocurre en un contexto complicado para el sector automotriz, luego de que Nissan y Mercedes-Benz anunciaran el cierre de la planta Compas en Aguascalientes a partir de 2026, debido a una reestructuración de su producción en Norteamérica.
Sheinbaum confirma permanencia de Mazda en México
En contraste con el panorama de Honda, la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo anunció que Mazda Motor Corporation mantendrá su planta en Guanajuato, pese a las nuevas políticas arancelarias de Estados Unidos.
El anuncio se dio tras una reunión en Palacio Nacional con el CEO de Mazda, Masahiro Moro, donde se abordaron temas relacionados con la revisión del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC) y la transición hacia vehículos eléctricos e híbridos.
“La planta en México va a continuar, lo cual nos da muchísimo gusto”, afirmó la mandataria, al destacar que Mazda comparte la visión del gobierno mexicano de impulsar la producción de autos híbridos como parte de la estrategia de sustentabilidad.
La planta de Mazda en Salamanca, orientada principalmente al mercado estadounidense, produce modelos tanto para el consumo nacional como para la exportación. Sheinbaum subrayó que la automotriz japonesa ve en México un “potencial enorme” para seguir desarrollando el sector automotriz con innovación y empleo calificado.









