Irapuato- Bajo el sol de este miércoles 1 de octubre, integrantes del colectivo Hasta Encontrarte abrieron una nueva herida en la tierra: una fosa clandestina en la comunidad Molinos de Santa Ana.
El hallazgo ocurrió dentro de una finca abandonada sobre la calle 20 de Noviembre, a donde las buscadoras llegaron tras recibir un reporte anónimo.
Ahí, entre tierra removida y silencio contenido, emergieron los primeros indicios de horror.
Autoridades que acompañaban el operativo confirmaron que los restos localizados corresponden al menos a seis personas.
En un video publicado por el colectivo destacaron que encontraron en diferentes fosas cinco hombres y una mujer, dos de los cuerpos contaban con tatuajes, lo que facilitarán la identificación.
Sin embargo, el escenario apunta a una tragedia mayor: en el lugar se encontraron prendas, identificaciones y teléfonos celulares que podrían pertenecer a más de diez víctimas.
La vocera recalcó que con la búsqueda de cuerpos no quieren problema con nadie y que no quieren encontrar a algún culpable y lo único que desean es encontrar a las personas desaparecidas y poder ayudarlos a regresar a casa.
Identifican a uno de los cuerpos
Entre los cuerpos recuperados, uno ya tiene nombre. Se trata de José María, un joven originario de la colonia Nápoles en Silao, Guanajuato.
Su identificación fue posible gracias a tatuajes y objetos personales hallados junto a sus restos.
Ropa, gorras, accesorios y tarjetas de crédito quedaron expuestos sobre lonas blancas, en la esperanza de que alguien los reconozca.

El colectivo hizo un llamado urgente en redes sociales para que las familias con personas desaparecidas revisen detalladamente los artículos difundidos.
Las buscadoras no se retirarán del sitio hasta agotar cada centímetro del terreno. “Seguiremos cavando hasta encontrar a todos”, declararon con firmeza.
La zona permanece resguardada por elementos de seguridad, mientras agentes ministeriales inician las investigaciones.









