Guanajuato- Tras cinco días de búsqueda, fue localizado sin vida en Guanajuato Agustín Solorio Martínez, coordinador político distrital del Partido del Trabajo (PT) en Apatzingán, Michoacán. Su muerte fue confirmada este miércoles en el Pleno del Congreso michoacano por la diputada morenista Sandra Olimpia Garibay Esquivel, quien alertó sobre la grave situación de violencia que afecta a la región de Tierra Caliente.
“Es una terrible noticia, pero sobre todo es terrible lo que estamos viviendo en la región de Tierra Caliente. Es urgente que se revise y refuerce la estrategia de seguridad”, expresó Garibay ante el resto de los legisladores, quienes guardaron un minuto de silencio en memoria del dirigente político.
Agustín Solorio, de 47 años, había sido visto por última vez el sábado 6 de diciembre en la ciudad de Morelia. Su desaparición llevó a la Comisión de Búsqueda de Personas del Estado a emitir una ficha de alerta ante la preocupación por su integridad. Aunque las autoridades aún no han ofrecido información oficial, primeros reportes señalan que el cuerpo fue hallado en una localidad de Guanajuato.
En la sesión legislativa, el diputado priista Guillermo Valencia Reyes se sumó al llamado para reforzar la seguridad en Michoacán. “Es importante que alcemos la voz”, advirtió.
El Partido del Trabajo en Michoacán condenó el asesinato y exigió justicia. “Lamentamos profundamente el asesinato de nuestro compañero Agustín Solorio Martínez”, señaló el grupo parlamentario del PT, el cual sostuvo que se trató de un crimen directo contra el dirigente.
La dirigencia nacional del partido había solicitado previamente a las autoridades una investigación profunda y seria sobre su desaparición, insistiendo en que la aparición con vida de Solorio Martínez era un reclamo de justicia y seguridad de toda la sociedad.
Este caso se suma a otros hechos violentos ocurridos recientemente en Michoacán, entre ellos el asesinato del exalcalde de Uruapan, Carlos Manzo, y del líder limonero Bernardo Bravo, presidente de la Asociación de Citricultores del Valle de Apatzingán, en un estado que continúa registrando altos índices de homicidios dolosos y desapariciones.









