Irapuato- Una fosa clandestina con restos humanos fue localizada en una finca de la comunidad La Calera, en Irapuato, gracias a trabajos de inteligencia de la Fiscalía General del Estado de Guanajuato (FGE). El hallazgo, ocurrido el miércoles 30 de julio, no fue fortuito. Así lo aseguró el Fiscal General, Gerardo Vázquez Alatriste, quien sostuvo que se trató de un operativo derivado de una investigación sólida por desaparición forzada.
“No fue un hallazgo eventual”, declaró desde el sitio de la intervención, donde policías, peritos y agentes de investigación trabajaron en conjunto. El inmueble se localiza entre las calles Galeana y Felipe Ángeles, y antiguamente funcionó como forrajera, aunque versiones vecinales indican que también operó como bodega y posiblemente chatarrera bajo control del crimen organizado.
Durante la mañana del viernes 1 de agosto, personal de la FGE utilizó maquinaria pesada para profundizar en la búsqueda, lo que indica una posible extensión subterránea. Testigos afirmaron haber visto al menos 22 bolsas negras con restos humanos, trasladadas por el Servicio Médico Forense (Semefo). Sin embargo, la Fiscalía mantiene reserva sobre el número exacto de víctimas hasta que concluyan los análisis forenses.
Vecinos señalaron que los ocupantes del lugar eran personas que cambiaban constantemente y que se percibían olores fétidos, pero no mantenían comunicación con la comunidad. Pese a la magnitud del hallazgo, el Fiscal descartó que existan otros puntos de búsqueda inmediatos en la zona, aunque pidió a la ciudadanía colaborar con información, incluso de forma anónima, si conocen más sitios con posibles restos humanos.
“Si pasan las 72 horas y el Ministerio Público necesita seguir trabajando, vamos a usar el tiempo que sea necesario”, dijo Vázquez Alatriste, subrayando que la búsqueda no se detendrá hasta ofrecer certeza a las familias.
Este caso no es aislado: en mayo de 2025, otra fosa clandestina fue hallada en Rancho Nuevo del Llanito, también en Irapuato, con al menos 17 cuerpos. La recurrencia de estos hallazgos evidencia una grave crisis de desapariciones y violencia sistemática en el estado, considerado uno de los más violentos del país.









