Celaya- La Comisión Disciplinaria de la Federación Mexicana de Futbol (FMF) informó la imposición de severas sanciones contra los clubes Racing de Veracruz y Club Celaya, derivado de los hechos violentos registrados durante la Jornada 20 de la Liga Premier de México.
Tras analizar las pruebas y evidencias disponibles, así como otorgar el derecho de audiencia a ambos equipos, la Comisión determinó que las instituciones transgredieron diversos artículos del Reglamento de Sanciones, del Reglamento de Seguridad para Partidos Oficiales, del Reglamento General de Competencia de la FMF y del Reglamento de Competencia de la Liga Premier.
En el caso del Racing de Veracruz, la Comisión Disciplinaria determinó un veto de tres partidos al estadio Unidad Deportiva Hugo Sánchez Márquez, así como a cualquier sede alterna en la que el club busque disputar sus encuentros como local. Esta sanción deberá cumplirse en los próximos partidos del equipo en la Liga Premier de México y también aplicará para todas las categorías que participen en el sector profesional de la FMF.
Además, se determinó la prohibición de acceso por dos años al grupo de animación del club para los encuentros como local, una multa económica y un apercibimiento a sus directivos respecto al cumplimiento de reglamentos y protocolos de la Federación, advirtiendo que en caso de reincidencia podrían imponerse sanciones más severas.
Por su parte, el Club Celaya también fue sancionado con la prohibición de acceso por dos años a su grupo de animación para los partidos que dispute como local, así como con una multa económica.
Los hechos que derivaron en estas medidas ocurrieron el pasado 21 de febrero a las afueras de la Unidad Deportiva Hugo Sánchez, donde presuntamente una agresión a golpes terminó con la vida de un aficionado identificado como ‘Biyik’ Ortiz, de 33 años, en un episodio de violencia ligado al futbol mexicano dentro de la Liga Premier.
Posteriormente, el 1 de marzo, autoridades informaron sobre la detención de dos personas presuntamente implicadas en la muerte del aficionado, en un caso que reavivó el debate sobre la seguridad en los estadios y en los entornos de los partidos del futbol profesional en México.









