Torreón- La mañana del pasado jueves 10 de julio, la vida de la familia Rodarte González cambió de forma drástica cuando policías estatales, acompañados de un hombre que se identificó como el legítimo propietario, ejecutaron una orden de desalojo en su domicilio de la calle Estomatología, en la colonia Villas Universidad Oriente de Torreón, Coahuila.
En cuestión de horas, Karina González Noroña, su pareja y sus hijos tuvieron que sacar todas sus pertenencias y quedaron literalmente en la calle, a pesar de haber adquirido la vivienda a través de un crédito Infonavit y de cumplir puntualmente con los pagos semanales.
Según relató Karina, hace casi dos años compró la casa mediante una inmobiliaria, firmó escrituras ante notario y realizó todos los trámites legalmente. Sin embargo, desconocía que la propiedad estaba sujeta a un litigio que finalmente ganó la persona que reclamaba ser el verdadero dueño.
“Una compra de buena fe… y nomás llegaron y me sacaron, que porque volvió al antiguo dueño. La verdad no se vale”, expresó Karina, visiblemente afectada.
Tras el desalojo, la familia buscó apoyo en redes sociales y acudió a las oficinas de Infonavit, donde les informaron que la única alternativa es cancelar el crédito, proceso que podría tardar al menos seis meses en devolver parte del dinero invertido.
“Todo fue una compraventa de buena fe, y luego me salen con que la casa tenía amparo del antiguo dueño. Semana con semana me estuvieron rebajando casi 800 pesos”, lamentó la afectada.
Para agravar la situación, Víctor Enrique, pareja de Karina, perdió su empleo tras ausentarse por la emergencia del desalojo. Mientras tanto, con ayuda de familiares, la familia resguardó sus pertenencias en cocheras y automóviles improvisados como bodegas, justo cuando comenzaron las lluvias.
Cuando buscaron respuestas de la inmobiliaria que les vendió la casa, la empresa solo ofreció 3 mil pesos para cubrir un mes de renta, negándose a asumir mayor responsabilidad.
Ante este caso, Karina lanzó un llamado a quienes planean comprar vivienda:
“Espero que la gente que vaya a comprar casa se fije bien qué es lo que compra, porque la verdad es una situación muy difícil. Se supone que Infonavit debe revisar que no tenga problemas judiciales ni adeudos”.









