México- Exmilitares colombianos entrenan a cárteles en explosivos y combate urbano en México, una realidad que ha sido documentada desde 2022, según reveló Sophia Huett, experta en seguridad y ex secretaria ejecutiva del Sistema Estatal de Seguridad Pública de Guanajuato.
Durante una entrevista con Grupo REFORMA, Huett advirtió que estos hombres —que alguna vez sirvieron en las Fuerzas Armadas colombianas— han ingresado legalmente al país, portando pasaportes en regla y simulando turismo. Una vez dentro, se ponen al servicio del crimen organizado, ofreciendo entrenamiento especializado en el uso de explosivos improvisados, combate urbano y emboscadas a fuerzas del orden.
El Cártel de Santa Rosa de Lima, entonces liderado por José Antonio Yépez Ortiz, “El Marro”, fue de los primeros en reclutar a dos de estos exmilitares. Su perfil es claro: hombres entre 30 y 40 años, viajando solos, con experiencia en zonas de conflicto como Arabia Saudita o incluso Ucrania.
Huett dejó claro que no son víctimas de engaño. “No creo que sean reclutados bajo presión… hay plena conciencia de a lo que vienen”, afirmó. Recordó el atentado con granadas ocurrido en noviembre de 2022 en Celaya, durante el desfile del 20 de noviembre, cuyo objetivo era asesinar policías dentro de las instalaciones. En el operativo murieron varios agresores, entre ellos, exmilitares colombianos.
Este fenómeno ha elevado el nivel de sofisticación de los ataques criminales. Según la experta, su presencia ha coincidido con un aumento preocupante de artefactos explosivos en México. El adiestramiento que poseen, muchas veces proporcionado por gobiernos como el de EE.UU. o el mismo Estado colombiano, los vuelve un activo codiciado por los cárteles.
La alerta lanzada por Huett revive preguntas urgentes sobre el papel del sistema migratorio mexicano y la capacidad de las autoridades para anticiparse a este tipo de amenazas que cruzan fronteras.









