Irapuato— Error de operadores podría haber provocado el choque de tren en Irapuato, donde una locomotora sin control se desprendió del convoy principal y embistió a varios vehículos, dejando un saldo fatal de seis personas muertas y dos más heridas.
El accidente ocurrió en el patio de maniobras ferroviario de la ciudad, cuando la caravana del Servicio Químico Veracruz-Guadalajara, operada por Ferromex, realizaba un procedimiento técnico común para continuar su trayecto hacia Jalisco.
Según trabajadores del sistema ferroviario consultados tras el siniestro, el procedimiento implicaba desacoplar una de las cinco locomotoras del convoy —la que viajaba al final— debido a que el tramo entre Irapuato y Guadalajara requiere menos potencia. Sin embargo, el operario a cargo habría desconectado el sistema de frenos neumáticos, pero omitió desactivar el enlace remoto con la locomotora principal, por lo que el sistema aún enviaba señales de avance.
El resultado fue una locomotora desenganchada que empezó a avanzar lentamente por órdenes remotas, lo que generó un espacio con el tren detenido que confundió a los automovilistas. Algunos pensaron que el tren ya había pasado e intentaron cruzar. Fue entonces cuando la locomotora, sin control humano directo, impactó contra dos autos, una camioneta y una motocicleta.
Tres personas murieron en el primer vehículo impactado; otras tres fallecieron en el segundo golpe. Después, la locomotora terminó su recorrido al chocar contra la parte trasera del mismo convoy del que se había desprendido. Tras el accidente, el operador y sus dos ayudantes se negaron a cooperar con las autoridades y se atrincheraron en la cabina de la locomotora principal.
Ferromex no ha emitido un comunicado oficial sobre los hechos, mientras autoridades estatales y federales ya iniciaron investigaciones. La Fiscalía del Estado no ha confirmado si hay delitos imputables, pero la línea de investigación más sólida apunta a la omisión de protocolos de seguridad por parte del personal ferroviario.









