Nayarit— Carlos Ramos Naranjo, un joven originario de Romita, Guanajuato, fue hallado sin vida en la laguna de Santa María del Oro, en Nayarit, luego de desaparecer el pasado sábado mientras nadaba con amigos.
Carlos, de 24 años, había viajado al destino turístico para disfrutar de un fin de semana de descanso. Testigos relataron que, tras entrar al agua, una corriente lo arrastró sin que pudiera recibir ayuda. “Desapareció como si algo lo hubiera jalado”, narraron testigos.
La búsqueda comenzó de inmediato, el sábado por la tarde, y se prolongó hasta el domingo. Decenas de voluntarios, pescadores locales, buzos y rescatistas de la Comisión Nacional de Emergencias trabajaron en una laguna que, por su origen volcánico, presenta profundidades de hasta 60 metros, corrientes internas y grietas peligrosas. Fue precisamente en una de estas grietas, a 28 metros de profundidad, donde los buzos lograron ubicar el cuerpo con apoyo de un escáner sónar. “Era como buscar una aguja en un cráter”, confesó uno de los rescatistas.
Durante las labores, los pescadores locales guiaron a los buzos a zonas de alto riesgo, mientras familiares y amigos de Carlos formaron cadenas humanas en la orilla.
De acuerdo con los primeros reportes forenses, se descarta indicio de violencia; no obstante, no se descarta la posibilidad de que Carlos sufriera un calambre o un shock térmico —conocido como hidrocución— que lo incapacitara para nadar a salvo.
El alcalde de Romita, Pedro Tanamachi, confirmó la noticia afirmando que ofrecerán apoyo a la familia.









