México- El delito de extorsión, particularmente el cobro de piso, se consolidó durante 2025 como una de las principales fuentes de ingresos del crimen organizado en México, al registrar un incremento en al menos 18 estados del país, de acuerdo con cifras del Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública (SESNSP).
A nivel nacional, las carpetas de investigación por extorsión pasaron de 10 mil 240 casos en 2024 a 10 mil 450 en 2025, lo que representa un aumento cercano al 2 por ciento. Sin embargo, el crecimiento fue mucho más pronunciado en diversas entidades, donde el delito impactó directamente el patrimonio de miles de ciudadanos, en especial comerciantes, productores y transportistas.
La situación más crítica se presentó en la Ciudad de México, donde los registros casi se triplicaron al pasar de 473 a mil 704 casos, un incremento del 260 por ciento. En la capital del país, autoridades vinculan el cobro de piso a células de grupos como La Unión Tepito, Fuerza Anti-Unión, el Cártel de Tláhuac, La Ronda 88, Los Rodolfos, “Los Colombianos”, así como a presuntas células del Tren de Aragua y grupos sindicales como Los 300, con presencia en comercios, bares, obras y transporte.
Guanajuato se ubicó como la segunda entidad con mayor número de casos, al reportar un aumento del 24 por ciento, al pasar de mil 27 denuncias en 2024 a mil 175 en 2025. En el estado, la extorsión se asocia al control territorial de corredores industriales y comerciales, así como a la presión sobre cadenas de abasto, en el contexto del enfrentamiento entre el Cártel de Jalisco Nueva Generación y el Cártel de Santa Rosa de Lima.
Puebla registró un incremento del 89 por ciento, al pasar de 129 a 224 casos, con una expansión del delito en rutas logísticas y zonas industriales, donde el cobro de piso se combina con robo al transporte y huachicol en corredores como Río Frío y San Martín Texmelucan.
En Morelos, el cobro de piso aumentó 30 por ciento, al pasar de 322 a 419 denuncias, convirtiéndose en una fuente central de ingresos para células locales, con cobros semanales y amenazas constantes. Nuevo León reportó un alza del 8.5 por ciento, Querétaro del 13.5 y San Luis Potosí del 37.5, entidades donde el fenómeno se concentra en corredores industriales y de transporte.
Otros incrementos relevantes se registraron en Nayarit, con un aumento del 213 por ciento; Chiapas, con 286.4 por ciento; Baja California Sur, con 48.4; Coahuila, con 49; Tabasco, con 36.8; Quintana Roo, con 18.2; Sinaloa, con 16.8, y Tamaulipas, con 11.6 por ciento, con impactos directos en sectores como turismo, construcción y cadenas de suministro.
El delito también comenzó a emerger en estados donde antes era marginal, como Tlaxcala, que pasó de uno a 12 casos, y Yucatán, de uno a dos en el mismo periodo, lo que refleja la expansión territorial del fenómeno de la extorsión en el país.









