Irapuato- Para Israel Serrano Silveti, la cocina no nació en un aula ni en un restaurante, sino en el corazón de su hogar, entre el fogón de su abuela y la guía cotidiana de su padre. Desde niño, recuerda, la cocina fue el punto de encuentro familiar que despertó en él un profundo amor por este oficio.
Originario de Irapuato, Israel relata que nunca planeó dedicarse de manera formal a la cocina tradicional. Fue el propio camino de la vida el que lo condujo a ella, hasta que tuvo la oportunidad de certificarse como cocinero tradicional por el Conservatorio de Gastronomía. Este reconocimiento le permitió dar valor y proyección a un conocimiento que ya formaba parte de su historia familiar.
Entre los platillos que más disfruta preparar destacan los moles y, de manera especial, las enchiladas mineras, una receta cargada de afecto y significado personal. Israel comparte que uno de sus hijos es fanático de este platillo, lo que convirtió su preparación en un acto cotidiano de cariño y convivencia.
El impacto de la cocina tradicional en su vida ha sido profundo, tanto en lo personal como en lo profesional. Serrano Silveti reconoce que esta vocación le abrió puertas que nunca imaginó, al grado de que actualmente su proyecto se encuentra nominado a un concurso nacional de innovación turística.
Su propuesta gastronómica combina la cocina mexicana de raíz con herramientas contemporáneas, como la cocina molecular, sin perder la esencia de los sabores originales. De esta fusión nació Escantani, una experiencia de comida sensorial que busca acercar la tradición culinaria a nuevos públicos.
Este impulso se enmarca en la visión del Gobierno de la Gente, encabezado por la Gobernadora, que a través de la Secretaría de Turismo e Identidad reconoce y fortalece a las y los cocineros tradicionales como portadores de patrimonio cultural vivo. La política turística estatal apuesta por preservar los saberes heredados y, al mismo tiempo, generar oportunidades para su innovación responsable e integración a la cadena de valor turística.
Historias como la de Israel Serrano Silveti demuestran que la cocina tradicional no solo resguarda recetas, sino también memorias, vínculos familiares y orgullo comunitario, proyectando la identidad de Guanajuato hacia el futuro.









