Guanajuato.- El Congreso de Guanajuato aprobó con 32 votos a favor y tres en contra la prohibición de las ‘terapias de conversión’, las cuales se han practicado durante años en el estado.
Diversas organizaciones de derechos humanos han denunciado estas acciones por atender contra la dignidad y la integridad de las personas.
La reforma establece penas de 2 a 6 años de prisión para quienes realicen cualquier método que tenga como fin modificar la orientación sexual o identidad de género, así como a quienes financien u obliguen a llevar a cabo estos tratamientos.
Durante la discusión Mirian Reyes, diputada de morena, celebró los avances de Guanajuato en la protección de los derechos humanos:
“Esto es una exigencia de justicia y de humanidad, porque los Ecosic no son terapias ni tratamientos médicos; son prácticas crueles, ineficaces y discriminatorias que buscan cambiar algo que no necesita corregirse. Atenta contra la libertad personal y la integridad de las personas”, dijo Reyes.
Por su parte, la legisladora por el Partido Verde, Luz Itzel Mendo González, dijo que estas prácticas dañan a las personas y las juventudes pertenecientes a la comunidad LGBTTTIQ+, ocasionándoles un daño psicológico, por lo que catalogó a las terapias de conversión como actos violentos y de crueldad:
“Las infancias y juventudes que las experimentan, en muchas ocasiones han pensado en quitarse la vida, convencidas de que son el problema, porque quienes lo deberían de proteger y aceptar sin importar nada, les dijeron que su forma de amar era una enfermedad, un pecado y una vergüenza, pero en este contexto el error más grande que ha prevalecido en nuestro estado es haber permitido que estos lugares, estas terapias, operen impunemente”, afirmó.
Con la aprobación, quedan prohibidas en Guanajuato las terapias de conversión utilizadas para ‘reorientar’ la sexualidad de las personas, mismas que eran utilizadas incluso en menores.









