Irapuato- El Gobierno Municipal anunció la conclusión de los trabajos de restauración del Palacio Municipal de Irapuato, uno de los edificios más emblemáticos del Centro Histórico y un referente de identidad para las y los irapuatenses. La intervención tuvo como objetivo preservar la estructura física del inmueble y honrar el patrimonio histórico heredado por generaciones pasadas.
La presidenta municipal, Lorena Alfaro García, destacó que con estas acciones el municipio reafirma su compromiso de cuidar y preservar el patrimonio que da identidad y orgullo a Irapuato ante el estado y el país. Recordó que, a lo largo de su historia, el edificio ha tenido diversas vocaciones, desde oficinas administrativas hasta funcionar como Colegio de Enseñanza para Niñas, y que hoy se consolida nuevamente como un espacio público y de encuentro ciudadano.
Como parte de la rehabilitación, el patio central, históricamente escenario de expresiones artísticas, se consolida como el nuevo Centro de las Artes, fortaleciendo su vocación cultural y convirtiéndose en un motor para las distintas manifestaciones artísticas del municipio.
El director de Obra Pública, Manuel Venegas, señaló que esta intervención fortalece el eje de Gobierno ‘Tu Entorno Renovado’ de la estrategia Irapuato 27, al transformar espacios públicos en lugares seguros, funcionales y dignos para la convivencia ciudadana. Por su parte, la restauradora del proyecto, María Teresa Vargas Hernández, explicó que los trabajos buscaron intervenir no solo el inmueble, sino también la memoria y el corazón de la ciudad.
Como parte del proyecto, se habilitaron dos Ventanas del Tiempo en la Presidencia Municipal: una en la entrada principal, donde se puede observar el estado original de la cenefa, y otra a un costado de la placa informativa, con una explicación resumida de los trabajos realizados. Estas ventanas permiten apreciar vestigios de pintura, colores y técnicas de distintas épocas, así como el paso del tiempo reflejado en el deterioro natural de muros y decoraciones.
La restauración se centró en conservar la belleza y esencia original del recinto. Destaca la definición de la nueva tonalidad de los muros, resultado de un análisis técnico detallado. Durante los estudios se encontraron vestigios de gamas rosadas, tonos que el edificio presentó en etapas históricas anteriores. También se documentó que los muros fueron construidos con técnica de mampostería, unidos con mortero de cal y arena, y recubiertos posteriormente con aplanados de cal apagada y arena, característicos del siglo XIX.
Durante los trabajos se identificó una capa de pintura beige correspondiente al primer revestimiento aplicado sobre el aplanado original, así como el diseño de la cenefa superior conformada por cuatro líneas horizontales. Todo el proceso de restauración contó con el aval y supervisión del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH), garantizando el respeto a las normas para la conservación del patrimonio histórico.









