Redacción
Celaya.- El Gobierno de México publicó este 1 de septiembre en el Diario Oficial de la Federación (DOF) la concesión otorgada el pasado 1 de agosto a una empresa subsidiaria del Grupo Carso, propiedad del empresario Carlos Slim, para el aprovechamiento de recursos geotérmicos con fines de generación eléctrica.
De acuerdo con el documento, el Título de Concesión otorga al concesionario el derecho de uso, aprovechamiento y explotación exclusivo del área geotérmica denominada Celaya, en el estado de Guanajuato, durante un periodo de 30 años. El permiso permitirá destinar el recurso tanto a la producción de electricidad como a usos industriales diversos.
La compañía beneficiada es ENAL, filial de Grupo Carso, reconocida por su experiencia en el desarrollo de centrales de energía renovable en México y América Latina. Según lo establecido en el título, la Zona Geotérmica Celaya se convertirá en un polígono estratégico para la diversificación de la matriz energética nacional.
¿Cuál es el proyecto en Celaya?
El desarrollo forma parte de la estrategia de la presidenta Claudia Sheinbaum, que busca acelerar la transición hacia energías limpias y garantizar la soberanía energética del país.
Con la nueva Ley de Geotermia, promulgada el 18 de marzo de 2025 tras la reforma energética, la Secretaría de Energía (Sener) está facultada para asignar directamente este tipo de concesiones, sin necesidad de procesos de licitación, con el fin de agilizar la incorporación de fuentes renovables.
¿Cómo funciona la energía geotérmica?
La geotermia aprovecha el calor del subsuelo terrestre para producir vapor que mueve turbinas generadoras de electricidad. Es considerada una fuente renovable confiable y constante, con bajas emisiones de carbono, a diferencia de la solar o eólica que dependen de las condiciones climáticas.
No obstante, su desarrollo requiere fuertes inversiones en perforación y exploración, además de una gestión ambiental rigurosa para prevenir riesgos como hundimientos o sismos inducidos.
¿Por qué Celaya?
Un estudio realizado en 2019 por el entonces Conacyt, ahora Secihti, ya identificaba a la zona de Celaya como un área viable para ampliar el campo geotérmico de Los Azufres, en Michoacán.
Esta evaluación refuerza la viabilidad técnica del nuevo proyecto, considerado por analistas como uno de los más prometedores para impulsar la generación renovable en la región del Bajío.









