Brasil- Martín de los Santos Lehmann, un joven chileno que se hacía llamar “influencer” en redes sociales, fue detenido en la ciudad de Cuiabá, Brasil, tras permanecer prófugo de la justicia chilena por más de dos semanas. El hombre es acusado de haber golpeado sin provocación a Guillermo Oyarzún, un adulto mayor que trabajaba como conserje en el edificio Lo Castillo, en Santiago de Chile.
De acuerdo con el testimonio de la víctima, el ataque ocurrió mientras De los Santos regresaba de una noche de fiesta. Sin previo aviso, el joven lo golpeó brutalmente en el rostro, provocándole la pérdida de visión en un ojo, la pérdida del sentido del olfato y múltiples heridas faciales. La agresión dejó a Oyarzún con secuelas permanentes.
En un inicio, pese a la gravedad de los hechos, las autoridades otorgaron arresto domiciliario a De los Santos, lo que generó indignación en la opinión pública. No obstante, el 18 de junio un tribunal revisó la medida y ordenó prisión preventiva. Para entonces, De los Santos ya había abandonado Chile usando su pasaporte español y voló a Brasil el 19 de junio.
Durante su fuga, el joven continuó activo en redes sociales, transmitiendo en vivo desde su cuenta de Instagram, donde se presentaba como influencer con millones de visualizaciones, ofreciendo colaboraciones con marcas y promocionando causas sociales.
Finalmente, la policía brasileña logró ubicarlo en Cuiabá, estado de Mato Grosso, cerca de la frontera con Bolivia. Ahora enfrenta un proceso de extradición a Chile, donde deberá responder por el delito de lesiones graves.
Tras ser señalado por la brutal agresión, De los Santos publicó videos en los que justificaba su comportamiento violento aludiendo a su pasado: “Fui un niño golpeado. Esa violencia me marcó”, afirmó. En otro clip, ofreció disculpas públicas: “Quiero que Chile entienda que acepto mis errores (…) Perdón, don Guillermo”.
Sin embargo, la familia de la víctima y la sociedad chilena han cuestionado la sinceridad de sus disculpas, pues mientras estuvo prófugo se mantuvo activo en redes sin mostrar intención de regresar a enfrentar la justicia.
Por ahora, la Fiscalía chilena continúa con los trámites para su extradición, mientras Guillermo Oyarzún y su familia exigen que se haga justicia por la violencia que cambió su vida para siempre.









