México- La falta de inversión en infraestructura para la transmisión y distribución de energía eléctrica, responsabilidad del Estado, pone en riesgo de apagones al país durante la temporada de calor, coincidieron especialistas del sector energético.
Gilberto Sánchez, vicepresidente del consejo directivo de la Asociación Nacional de Energía Solar, explicó que el Sistema Interconectado Nacional (SIN) opera actualmente con niveles de reserva de apenas 7 por ciento, una cifra que compromete la confiabilidad del suministro.
“Se necesita invertir en redes de transmisión, distribución, subestaciones y transformadores. Si no se hace, el riesgo es repetir lo ocurrido el año pasado, cuando las altas temperaturas provocaron apagones en varias zonas del país”, advirtió Sánchez.
Paolo Salerno, especialista en energía, coincidió en la urgencia de fortalecer la infraestructura de distribución para aumentar la capacidad de respuesta ante incidencias. Recordó que el Gobierno ha anunciado una inversión superior a 9 mil millones de pesos para reforzar estas redes, y se espera que este mes se publiquen nuevas reglas para ejercer los recursos.
Por su parte, Israel Hurtado, presidente de la Asociación Mexicana de Hidrógeno, Movilidad Sostenible y Transición Energética, señaló que el SIN debería rediseñarse para evitar operar con márgenes de reserva críticos, menores a 6 por ciento, lo que eleva la probabilidad de cortes de luz.
“Hay zonas vulnerables como Baja California y la Península de Yucatán que funcionan prácticamente como islas eléctricas sin interconexión plena con el Sistema Eléctrico Nacional, lo que agrava el problema de oferta y suministro”, destacó Hurtado.
De acuerdo con cifras del Centro Nacional de Control de Energía (Cenace), la demanda eléctrica neta promedio en la última semana fue de 7 mil MW en la zona Central, 9 mil en la Occidental, 5 mil 27 en el Noroeste, 3 mil 24 en la Norte y 2 mil 282 MW en la Peninsular. Sin embargo, la generación en esas mismas regiones resultó inferior, lo que evidencia la urgencia de nuevas inversiones.
Los expertos coincidieron en que, mientras la demanda crece año con año, la oferta y la infraestructura para transportarla no avanzan al mismo ritmo, poniendo en tensión a uno de los sistemas eléctricos más grandes de América Latina.









