México- En México, uno de cada tres casos de Diabetes Mellitus y uno de cada siete de enfermedades cardiovasculares están vinculados directamente al consumo de bebidas azucaradas, informó el secretario de Salud, David Kershenobich, durante la conferencia matutina presidencial.
El funcionario destacó que el consumo promedio de refrescos en el país alcanza los 166 litros por persona al año, lo que coloca a México entre los países con mayor ingesta de estas bebidas. Un envase de 600 mililitros puede contener hasta 15 cucharaditas de azúcar, mismas que, ingeridas de manera cotidiana, generan efectos acumulativos nocivos en la salud.
La problemática también afecta a la población infantil. Según datos oficiales, siete de cada 10 niños y adolescentes consumen un refresco diariamente, incluso en el desayuno. Esto ha derivado en que cuatro de cada 10 presenten sobrepeso u obesidad, además de que superan con facilidad el 10% de ingesta calórica diaria en azúcares, límite recomendado por la Organización Mundial de la Salud (OMS).
Kershenobich advirtió que este consumo excesivo puede llevar a perder hasta 10 años de vida y aumentar la incidencia de enfermedad renal crónica, hígado graso y cirrosis no alcohólica. Incluso, el consumo de versiones “light” o “cero” también representa riesgos, pues alteran la microbiota intestinal y elevan entre 23% y 31% la probabilidad de sufrir infartos o hemorragias cerebrales.
Tan solo en 2024, el INEGI reportó 192 mil 563 muertes por enfermedades cardiovasculares y 112 mil 641 por diabetes en el país.
Ante este panorama, el titular de la Secretaría de Salud llamó a fortalecer acciones preventivas desde la infancia y lanzó una reflexión a la población: “Después de conocer estos datos, debemos preguntarnos si realmente vale la pena tomar un refresco todos los días”.









