Estados Unidos- El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ordenó revisar las protecciones federales del lobo mexicano, una subespecie en peligro de extinción que fue reintroducida en Arizona y Nuevo México luego de quedar al borde de desaparecer.
La decisión fue anunciada el 4 de septiembre durante una reunión con productores en la Casa Blanca, donde Trump cuestionó si los ganaderos podían disparar contra los lobos de manera inmediata. Sin embargo, la secretaria de Agricultura, Brooke Rollins, señaló que todavía debe cumplirse un procedimiento encabezado por el Departamento del Interior.
La orden ejecutiva establece un plazo de 90 días para que el secretario del Interior, Doug Burgum, determine si el lobo gris y el lobo mexicano cumplen con los criterios para reducir o retirar su protección bajo la Ley de Especies en Peligro de Extinción.
Por ello, el lobo mexicano continúa bajo protección federal y su eliminación sin autorización puede constituir un delito. Cualquier modificación de su clasificación deberá sustentarse en una evaluación científica y seguir el procedimiento establecido por la legislación estadounidense.
La medida busca facilitar la eliminación de ejemplares que ataquen ganado y mejorar la respuesta ante posibles amenazas contra personas o animales domésticos. También contempla revisar las normas para autorizar controles letales, agilizar investigaciones de ataques, evaluar programas de indemnización para productores e impulsar cambios en las protecciones estatales.
El Servicio de Pesca y Vida Silvestre ya permite la eliminación de ejemplares en circunstancias específicas, después de comprobar los ataques, evaluar el riesgo de que continúen y aplicar, cuando sea posible, medidas preventivas.
El lobo mexicano, cuyo nombre científico es Canis lupus baileyi, es la subespecie más pequeña de lobo gris en Norteamérica. Tras décadas de persecución relacionada con la ganadería, su población quedó cerca de la extinción y Estados Unidos inició su reintroducción en Arizona y Nuevo México en 1998.
El conteo de invierno de 2025 registró al menos 317 lobos mexicanos en estado silvestre en Estados Unidos. No obstante, las metas de recuperación contemplan promedios poblacionales sostenidos, crecimiento, diversidad genética y dos poblaciones viables en Estados Unidos y México.
La eliminación letal actualmente se considera un recurso excepcional y dirigido contra ejemplares relacionados con ataques comprobados. Organizaciones ambientalistas advirtieron que una mayor mortalidad podría afectar a animales reproductores y reducir la diversidad genética, además de anticipar posibles acciones legales si se retiran las protecciones sin suficiente sustento científico.









