Redacción
Nuevo León. Tres personas fueron detenidas este lunes en Sabinas Hidalgo, Nuevo León, cuando transportaban un arsenal de 210 armas de fuego procedente de Texas, Estados Unidos, presuntamente destinado a grupos criminales en México.
El aseguramiento ocurrió sobre la carretera Nuevo Laredo-Monterrey como resultado de trabajos de inteligencia e investigación de la Agencia de Investigación Criminal de la Fiscalía General de la República, en coordinación con autoridades federales.
Del total asegurado, 195 armas eran largas y 15 cortas, además de cargadores. De acuerdo con el secretario de Seguridad y Protección Ciudadana, Omar García Harfuch, el operativo buscaba identificar y desarticular rutas utilizadas para introducir ilegalmente armamento desde Estados Unidos hacia México.
En Sabinas Hidalgo, Nuevo León, elementos de la Agencia de Investigación Criminal de la @FGRMexico, en coordinación con @Defensamx, @SEMAR_mx, @SSPCMexico y @GN_MEXICO_, detuvieron a tres personas que transportaban desde Texas, Estados Unidos, un arsenal de alto poder destinado a… pic.twitter.com/DwMLc8goa3
— Omar H Garcia Harfuch (@OHarfuch) August 31, 2026
García Harfuch señaló que con este decomiso suman más de 30 mil armas de fuego aseguradas durante el gobierno de la presidenta Claudia Sheinbaum. El funcionario también destacó la importancia de combatir el tráfico de armas procedentes de Estados Unidos.
Texas es señalado como uno de los principales puntos de origen del armamento recuperado en México. Datos de la Oficina de Alcohol, Tabaco, Armas de Fuego y Explosivos (ATF) indican que entre 2017 y 2021, ese estado estuvo relacionado con 43 por ciento de las armas rastreadas que fueron recuperadas en territorio mexicano.
El aseguramiento ocurre mientras autoridades estadounidenses mantienen operativos contra redes dedicadas al tráfico de armas hacia México. La ATF ha señalado que existen grupos asentados en Texas que adquieren armamento para organizaciones criminales mexicanas.
Tras el decomiso, García Harfuch insistió en la necesidad de fortalecer la cooperación entre México y Estados Unidos para combatir el tráfico de armas, al señalar que la responsabilidad compartida debe incluir tanto el flujo de drogas hacia territorio estadounidense como el ingreso ilegal de armas a México.









