Redacción
Nashville, Estados Unidos. La muerte de Dolly Parton, ocurrida el pasado 25 de agosto, marcó la despedida de una de las figuras más reconocidas de la música country. La cantante y compositora falleció a los 80 años tras una “breve lucha contra el cáncer”, informó su equipo a la revista People.
Parton murió en el Centro Oncológico Vanderbilt-Ingram, en Nashville, rodeada de sus seres queridos. Su equipo no detalló qué tipo de cáncer padecía, aunque en los últimos meses la intérprete había hablado de algunos problemas de salud, entre ellos episodios de mareos y deshidratación.
La cantante había enfrentado dificultades de salud en distintas etapas de su vida. Además, durante sus últimos años dedicó buena parte de su tiempo al cuidado de su esposo, Carl Thomas Dean, quien murió en 2025 tras padecer Alzheimer. Parton reconoció que durante ese periodo llegó a descuidar su propia salud.
Pese a las dificultades, la artista continuó activa y trabajando en nuevos proyectos. Entre ellos se encontraba el museo Life of Many Colors, en Nashville, con el que buscaba acercar a sus seguidores a distintos momentos de su vida y trayectoria.
Parton también preparaba una nueva línea de golosinas para perros y el lanzamiento de Cup of Ambition Coffee, proyecto que desarrolló junto con Community Coffee y que, según la información difundida, había mantenido entre sus planes durante aproximadamente cuatro décadas.
Con una carrera de más de medio siglo, Dolly Parton logró trascender la música country y convertirse en una figura de la cultura popular estadounidense. Su actividad como cantante, compositora y empresaria se mantuvo incluso durante sus últimos años.
Su fallecimiento deja así un legado que va más allá de sus canciones más conocidas y pone fin a la trayectoria de una artista que permaneció vigente durante generaciones, hasta sus últimos meses de vida.









