Guanajuato- Guanajuato busca combatir el mercado de bebidas alcohólicas adulteradas mediante una estrategia que combina la destrucción preventiva de envases de vidrio y su reciclaje industrial, con la participación de autoridades, empresarios y organizaciones del sector restaurantero.
A través de Novoglass y la campaña “Destruir para construir”, se plantea recolectar, inutilizar y reciclar botellas utilizadas en restaurantes, bares, hoteles y centros nocturnos, con el propósito de evitar que sean desviadas hacia redes dedicadas a la adulteración y falsificación de bebidas.
La iniciativa también pretende reducir la cantidad de residuos de vidrio que llegan a los rellenos sanitarios y reincorporar el material a la cadena productiva bajo un esquema de economía circular.
La Cámara Nacional de la Industria de Restaurantes y Alimentos Condimentados (CANIRAC) en Guanajuato se sumó al proyecto, impulsado por su presidenta estatal y de la delegación Irapuato, Maribel de la Rocha. También participan las delegaciones de San Miguel de Allende, Guanajuato capital y Celaya.
La propuesta contempla que los establecimientos destruyan e inutilicen los envases antes de desecharlos, con el objetivo de impedir que sean reutilizados para introducir productos apócrifos al mercado.
Durante la presentación participaron Sandra Vianney Pérez Gómez, directora del Servicio de Administración Tributaria del Estado de Guanajuato (SATEG); Luis Carlos Zúñiga Durán, director general de Protección contra Riesgos Sanitarios; Humberto Hernández Salgado, director de Desarrollo Económico de Irapuato, así como representantes del área de Fiscalización.
Jessica Paredes, directora general de la Fundación de Investigaciones Sociales (FISAC), advirtió que las botellas que llegan al mercado negro pueden ser rellenadas con sustancias apócrifas capaces de provocar graves daños a la salud, incluida la ceguera y, en casos extremos, la muerte.
Por ello, la iniciativa también contempla acciones de concientización para que los consumidores adquieran bebidas únicamente en establecimientos formales, verifiquen la autenticidad de los productos mediante códigos QR y, después de consumirlos, inutilicen los envases, tapas y marbetes.
El vidrio recolectado será trasladado a centros de acopio ubicados en Monterrey, Querétaro y Ciudad de México, donde será sometido a procesos de depuración y clasificación para retirar materiales incompatibles y separarlo por colores.
Posteriormente, el material será fundido y reincorporado a la fabricación de nuevas botellas, lo que permitirá reducir el uso de materias primas y las emisiones asociadas con la producción de vidrio.
El proyecto contempla además la instalación de contenedores en puntos estratégicos de Guanajuato, el establecimiento de rutas de recolección con recicladores locales y la capacitación del personal de los establecimientos participantes.
Las organizaciones y autoridades involucradas buscan consolidar un modelo permanente de trazabilidad de envases que permita reducir el riesgo de reutilización ilegal de botellas y, al mismo tiempo, aprovechar el vidrio como materia prima para la industria.









