Redacción
Corea del Norte.-Corea del Norte presenta la sopa de carne de perro y los caldos de ginseng como remedios caseros para sobrellevar la ola de calor que azota la península.
La península coreana sufre un verano sin precedentes: se han atribuido 23 muertes al calor en Corea del Sur, donde la semana pasada se registraron nuevos récords durante tres días, con un máximo de 42,5 °C el domingo.
Con temperaturas de hasta 40 °C en el país, según los medios de comunicación estatales norcoreanos, las habituales amenazas de acciones militares se intercalaron con modestos consejos culinarios para combatir el calor. Un médico citado por el diario Rodong Sinmun sugirió la sopa de perro por ser -dice- “beneficiosa como aporte nutricional complementario”.
La carne de perro también solía ser un manjar muy apreciado en verano en Corea del Sur, pero quedará prohibida para febrero de 2027. La agencia oficial de noticias KCNA también destacó los beneficios del “samgye-tang”: una sopa de pollo relleno con arroz glutinoso, dátiles y ginseng conocida por aumentar la resistencia.
En otros países asiáticos, la sopa de melón de invierno forma parte de los remedios veraniegos recomendados por las medicinas tradicionales locales.
Un periodista de la AFP visitó el domingo la zona desmilitarizada (DMZ) que separa el Norte del Sur desde el conflicto de 1950-1953, que concluyó con un armisticio y no con un tratado de paz.
Al otro lado de la línea de alto el fuego, la ciudad de Kaesong, autoproclamada capital de la sopa en Corea del Norte, brillaba en la lejanía a través de un velo de calor.
Una gigantesca bandera norcoreana, izada en un mástil de 160 metros (el más alto del mundo), colgaba lánguidamente bajo la humedad. Al otro lado de la línea de alto el fuego, la ciudad de Kaesong, autoproclamada capital de la sopa en Corea del Norte, brillaba en la lejanía a través de un velo de calor.
Una gigantesca bandera norcoreana, izada en un mástil de 160 metros (el más alto del mundo), colgaba lánguidamente bajo la humedad.
Mientras Seúl emitía alertas por ola de calor recomendando a sus habitantes que suspendieran toda actividad al aire libre, desde una plataforma de observación se podían distinguir con prismáticos siluetas humanas pedaleando o trabajando en los campos al otro lado de la frontera.
Corea del Norte ha difundido imágenes de habitantes agolpándose en las playas de Wonsan, en un complejo turístico inaugurado triunfalmente por el líder supremo Kim Jong Un el verano pasado.









