Seattle- Las autoridades del condado de King, en el estado de Washington, identificaron al mexicano Carlos Israel Sánchez Villalba, de 44 años, como una de las tres personas que perdieron la vida durante el tiroteo registrado el pasado domingo 26 de julio en el área del Seattle Center, uno de los principales complejos turísticos y culturales de la ciudad de Seattle.
De acuerdo con la Oficina del Médico Forense del condado de King, las otras víctimas mortales fueron Ashley Whitehead, de 56 años, y Junior Cee Niko Semo, de 19 años, quien presuntamente estaría relacionado con el intercambio de disparos que originó el ataque.
La balacera ocurrió alrededor de las 18:00 horas, tiempo del Pacífico, y además dejó cuatro personas lesionadas, entre ellas un niño de dos años que permanece hospitalizado. Los otros heridos, dos hombres de 23 y 27 años, así como una mujer de 39, ya fueron dados de alta.
La principal línea de investigación de la Policía de Seattle señala que los hechos comenzaron con un enfrentamiento armado entre dos personas en las inmediaciones del Seattle Center. Hasta el momento, una adolescente de 15 años fue detenida por su presunta participación en el caso, mientras que las autoridades continúan la búsqueda de un tercer sospechoso.
Familiares de Carlos Israel Sánchez Villalba informaron, a través de una campaña de recaudación de fondos, que el originario de la Ciudad de México se encontraba disfrutando de su día de descanso junto a su familia cuando quedó atrapado en la balacera. El hombre falleció a consecuencia de una herida de bala en el torso.
De acuerdo con testimonios difundidos por familiares y personas cercanas, Sánchez Villalba era padre de tres hijos y el principal sostén económico de su hogar. Amigos de la víctima señalaron que presuntamente perdió la vida mientras protegía a su familia durante el ataque.
La alcaldesa de Seattle, Katie Wilson, confirmó que tanto Carlos Israel Sánchez Villalba como Ashley Whitehead fueron víctimas inocentes que quedaron en medio del fuego cruzado.
Mientras continúan las investigaciones para localizar al segundo presunto atacante, la familia del mexicano mantiene una campaña para recaudar recursos que permitan cubrir los gastos funerarios y apoyar a su esposa e hijos tras su fallecimiento.









