México- A pesar de los avances en el reconocimiento de los derechos de las personas de la diversidad sexual, la comunidad LGBTIQ+ continúa siendo uno de los grupos más vulnerables en México, particularmente frente al fenómeno de las desapariciones, de acuerdo con el informe Desapariciones en México de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH).
El organismo internacional documentó que el 40 por ciento de los casos de desaparición se concentra en cinco entidades del país y advirtió que las personas LGBTIQ+ privadas de la libertad enfrentan un riesgo agravado de sufrir violaciones a sus derechos humanos, especialmente cuando la desaparición está relacionada con su orientación sexual o identidad de género.
Uno de los testimonios que refleja esta realidad es el de Joanna Alvear, madre de Lilith Saori Arreola Alvear, desaparecida el 31 de diciembre de 2022, quien expresó su temor de que las autoridades no busquen a su hija por ser una mujer trans.
De acuerdo con el Registro Nacional de Personas Desaparecidas y No Localizadas, desde 2012 se han reportado 170 desapariciones de personas LGBTIQ+. De ese total, 103 fueron localizadas, 91 con vida y 12 sin vida. Hasta abril de 2025 permanecían desaparecidas 67 personas.
Los años 2023 y 2024 concentraron el mayor número de reportes recientes, con 18 y 16 casos, respectivamente. Sin embargo, la Fundación Arco Iris advirtió que existe un importante subregistro en las cifras oficiales, mientras que la CIDH recibió información sobre 43 desapariciones documentadas entre noviembre de 2017 y junio de 2024.
Entre las víctimas registradas se encuentran 18 mujeres trans, 18 hombres trans y siete personas cuya identidad de género no fue precisada. El promedio de edad de las personas desaparecidas es de 29 años.
Los estados con mayor número de casos documentados son Zacatecas, con siete desapariciones; Ciudad de México y San Luis Potosí, con seis casos cada uno; Nuevo León y Michoacán, con cinco; Baja California, con cuatro; Jalisco, con tres; Aguascalientes y Guerrero, con dos, así como Hidalgo, Oaxaca y Tamaulipas, con un caso respectivamente.
El informe también señala que persisten deficiencias en los mecanismos de búsqueda y denuncia. El Registro Nacional no distingue si la persona desaparecida es gay, lesbiana, bisexual, trans o pertenece a otra identidad de la diversidad sexual, lo que dificulta generar diagnósticos específicos.
Además, organizaciones han documentado obstáculos para que familiares no consanguíneos presenten denuncias y la falta de criterios uniformes para respetar la identidad de género de las personas desaparecidas durante las investigaciones.
La CIDH subrayó que las investigaciones deben desarrollarse sin estereotipos y con perspectiva de diversidad sexual, analizando si la orientación sexual o la identidad de género fueron un posible motivo de la desaparición. Asimismo, reiteró que el Estado mexicano tiene la obligación de investigar, sancionar y reparar los actos de violencia contra personas LGBTIQ+ conforme a los estándares internacionales de debida diligencia.
En el marco de la Marcha LGBT realizada en la Ciudad de México, los organizadores anunciaron un “Tramo del Silencio” entre la Glorieta de las Mujeres que Luchan y el Antimonumento de los 43, como un acto para honrar a las personas LGBT+ víctimas de crímenes de odio y desapariciones, así como a sus familias. El recorrido concluirá con aplausos, música y consignas para recordar a quienes permanecen ausentes.
Por otra parte, la presidenta Claudia Sheinbaum afirmó el 26 de junio que su gobierno rechaza cualquier forma de discriminación contra la comunidad LGBT+ y aseguró que su administración impulsa políticas de inclusión y ampliación de derechos. En respuesta a la protesta de colectivos de mujeres trans frente a la Secretaría de Gobernación, sostuvo que las demandas han sido atendidas por funcionarios de la dependencia, aunque reconoció que existen limitaciones presupuestales para ampliar algunos servicios solicitados, como terapias hormonales y cirugías de reafirmación de género.









