Redacción
Chile.– Kyle Adler, nacido en Chile y adoptado ilegalmente en Estados Unidos, se reunió con su madre biológica gracias a una organización sin fines de lucro y al rastreo de ADN tras años de búsqueda y superar una crisis de identidad. El hombre de ahora 36 años tenía 9 meses cuando fue robado de su familia original durante la dictadura del general Augusto Pinochet.
Fue criado en un suburbio adinerado de Chicago, sin embargo, es uno de los miles de niños que fueron arrebatados de familias chilenas durante el gobierno de Pinochet. En entrevista con The Associated Press (AP), Kyle explicó que su nueva familia no lo robó y que tampoco lo nombraron así por malicia, pues lo veían como la persona “en la que querían que me convirtiera”. “En eso pusieron mucho amor”, explicó sobre Mike y Connie Adler, sus padres adoptivos, quienes no sabían las circunstancias de su adopción.
“De repente me encontré en una situación en la que no sabía qué hacer. Sabía que era adoptado y, en ese momento, me di cuenta de que tenía que encontrar a mi mamá”, explicó sobre cómo inició la búsqueda de su madre biológica, Ana María Navarrete, una mujer soltera de 19 años que solía trabajar de noche en una pescadería de la ciudad de Coronel.
Navarrete dijo que únicamente podía pagar una habitación para ella, por lo que contrató a una mujer que acogió a Adler, nacido como Marcos Antonio Navarrete, para cuidarlo. Aunque lo visitaba siempre que no trabajaba, un día la cuidadora simplemente dijo que una pareja de EU se lo había llevado luego de que un sacerdote “hiciera arreglos para un bebé ‘necesitado de una familia'”, de acuerdo con AP.
Más tarde se enteró que su hijo probablemente fue sustraido como parte de una red fraudulenta de adopciones en las que participaban, entre otros, jueces, enfermeras y médicos. Constanza del Río, fundadora y directora ejecutiva de Nos Buscamos, una organización sin fines de lucro con datos en línea de miles de casos, sentenció que no existe justicia para la gente pobre en Chile.
Jimmy Lippert Thyden, abogado de derechos humanos y quien también fue adoptado ilegalmente, reveló que durante los años que duró la dictadura, los hijos de personas pobres y de poblaciones indígenas, ya que era un “intento de eliminar y erradicar a la clase pobre, a la población indígena y sin estudios“.









